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2012-10-21T22:53:14+02:00

. Problemática propia de este tema.

La reacción contra el racionalismo se llama empirismo y es propia del siglo XVIII. El empirismo abarca una trayectoria histórica que va desde Aristóteles, pasando por Tomás de Aquino y Bacon, y la figura cumbre del empirismo, el escocés Hume (1711-1776), que publica en 1748 su Investigación sobre el conocimiento humano.

El empirismo es otra forma de interpretar el problema del conocimiento: ¿Cuál es la capacidad del entendimiento humano? Hay que determinar sus límites y saber hasta dónde puede llegar. El objeto del conocimiento son las ideas; el punto en que se acentúan más las diferencias entre racionalistas y empiristas es el origen de las ideas: los racionalistas sostienen su origen innato, mientras que los empiristas consideran que todas las ideas proceden de la experiencia.

Con el empirismo se niega la autoridad filosófica, y se exalta el conocimiento sensible; se critica la metafísica porque ésta niega el valor de la experiencia. Éste es el corte histórico más radical que se da entre la tradición metafísica platónico-aristotélica y la filosofía moderna. Se empieza a prescindir de todo aquello que predominó durante siglos en el pensamiento occidental. Su postura contra el racionalismo le servirá para oponerse al dogmatismo y resaltar los valores humanos de tolerancia y convivencia.

¿Cuál es la diferencia fundamental con el racionalismo? Que el empirismo basa su conocimiento en la experiencia sensible, y no en la pura razón. No podemos estar seguros de nada, por lo tanto, seamos prudentes y aceptemos las libertades y acostumbrémonos a respetar a los otros. Nuestros débiles conocimientos nos bastan para vivir; conformémonos con ellos sin pretender desentrañar los enigmas metafísicos ni afirmarnos en verdades absolutas.

Aquí se plantean muchos problemas: si el empirismo se basa en la experiencia como fuente de conocimiento, y esto es lo que se valora por encima de todo, ¿ya no tienen valor las verdades eternas e inmutables? ¿Ya no tienen nada que hacer los valores eternos, necesarios, universales, esos que trascienden los casos particulares?

2. Dimensión histórica del siglo XVIII.

El racionalismo y el empirismo son contemporáneos (siglos XVII y XVIII). El empirismo se extiende a lo largo de dos siglos, por eso, vamos a decir algo del siglo XVIII, que es el tiempo en que vive Hume, dado que las características del XVII las expusimos en el tema de Descartes. El contexto filosófico del empirismo del siglo XVIII está determinado por los dos factores:

2.1. Condicionantes universitarios: La universidad de Oxford.

De entre las universidades medievales sobresalieron muy llamativamente París y Oxford.

La Universidad de París estaba dirigida por la Iglesia Católica, y se dedicó sobre todo al estudio metafísico y lógico de Aristóteles; sus preferencias se dirigían a las especulaciones abstractas y de tipo racional.

Por el contrario, la Universidad de Oxford estuvo siempre más alejada del influjo eclesiástico, se interesó más por el Aristóteles físico y naturalista, dejando de lado las abstracciones estériles; se predica a la observación de la naturaleza, siempre con la preocupación de resolver problemas concretos, mucho más que los metafísicos.

Aquí sobresalen todos los precursores del empirismo: Bacon y Ockham.

La cultura inglesa, en general, siempre mantuvo una postura pragmática frente a la continental, dedicada a los grandes problemas especulativos; se preocupan más de transformar la naturaleza en cosas útiles para el hombre, que sólo en contemplarla.

Después de la Gloriosa Revolución inglesa de 1688, triunfan las libertades políticas, religiosas y económicas. Inglaterra se convierte en la primera potencia comercial y capitalista; su sistema político parlamentario, que se basa en la doctrina del “pacto social” y no en la monarquía de derecho divino, es el modelo a imitar. Los teóricos del liberalismo, como Locke y los científicos como Newton, ingleses, fueron los inspiradores de la Ilustración europea.

2.2. Condicionantes culturales: La Ilustración.

Lo que caracteriza a esta expresión es su postura crítica: un análisis agudo de la realidad, que nace de la aplicación de la Razón a todos los dominios del saber humano (religiosos, éticos, políticos, científicos, sociales, etc.). Esto quiere decir que se van a replantear todos los valores sociales admitidos hasta entonces; y es lo que dará lugar a esa llamada crisis de la conciencia europea.