Respuestas

2012-10-15T15:50:10+02:00

La Constitución de 1980 no sólo significa el marco donde debía transitar el régimen político en adelante, sino que además lo definía mediante “instituciones autoritarias, con un poder presidencial fuerte, un parlamento debilitado, con gobiernos locales designados, y con unas fuerzas armadas autónomas del poder político y jugando el rol de garantes del orden institucional” (Goicovic, 2006, p.11), de modo que el movimiento popular queda descentrado del sistema político [2] , siendo los partidos políticos los actores que por antonomasia transmiten demandas, influyen y modifican en mayor medida las acciones de gobierno.

Como sistema político-administrativo, las instituciones heredadas de la Constitución de 1980 se imponen para asegurar la gobernabilidad, en el sentido de la eficiencia de la gestión administrativa para asegurar la marcha del sistema económico sobre la base de mecanismos que anulan la intervención popular sobre el Estado o el mercado, decisiones que el sistema político restringe a la clase política (Salazar, 1999, p.105). Más aún, la institucionalidad heredada de la dictadura sólo reconoce súbditos consumidores [3] y sólo dialoga con ciudadanos domesticados (Salazar y Pinto, 1999) o sujetos obedientes (Goicovic, 2004). Y, en última instancia, para salvaguardar esta institucionalidad de las “clases peligrosas”, el Estado se dota de una sobrecarga policial y represiva, predominando su concepción de gobernabilidad una lógica de seguridad que bloquea intenciones de cambio estructural por parte de las clases populares, las cuales aparecen en la actual institucionalidad hegemonizada por los partidos del sistema en la zona de su ‘representación política’, y vigilada por aparatos de seguridad en los espacios de sus ‘acciones directas’ que el Estado criminaliza catalogándolas de acciones terroristas.

De este modo, la institucionalidad vigente a la vez que expulsa a las mayorías de la toma de decisiones en materias políticas y económicas, y crea las condiciones para la represión y el enfrentamiento con los movimientos sociales. En efecto, bajo esta institucionalidad, trabajadores, pueblos originarios, pobladores y estudiantes en lucha tienen un margen de acción pequeñísimo obligando a levantar la barricada, un cuadro, que viene a cerrarse con la criminalización pública de la lucha social y la aplicación de leyes represivas a quienes se enfrentan al sistema, como la Ley de Seguridad Interior del Estado, Ley Antiterrorista, Ley de Control de Armas, Código Laboral, entre otras.

Se podrá argumentar que la Constitución de 1980 reconoce en su artículo 1º la autonomía de los grupos intermedios; sin embargo, es una autonomía cercenada al restringir su participación en lo político para la definición del orden colectivo. Lo contrario -según el artículo 19º de la Carta Fundamental- es apropiarse ilícitamente de un derecho propio de los partidos políticos –que funcionan en un bipartidismo conservador-, transformándose esta autonomía, en un peligro para el orden público y la seguridad del Estado 

2012-10-15T19:22:49+02:00



Desde hace años, el entorno social y político en Bolivia se desarrolla dentro de una convulsión que ha movilizado a la población en contra de sus gobernantes, y éste año no es la excepción.

En la actualidad se busca, desesperadamente, desestabilizar el proceso de reformas políticas y económicas liderado por el Presidente Evo Morales Ayma, el cual hace que nuestro país se vea “apaciguado” a punta de golpes militares.

Debido a tantos problemas políticos, económicos y también sociales, hemos llegado a contar con el apoyo de los países miembros de la UNASUR, quienes se han propuesto alentar a nuestro gobierno para buscar un entendimiento con la oligarquía de la media luna boliviana.

En estos momentos, se ha hecho imprescindible q el Movimiento al Socialismo (MAS) y el Presidente Morales se afirmen decididamente en las masas movilizadas, en el pueblo indígena   y en los militares leales al gobierno para no llegar a perder las elecciones próximas.
Al pasar el tiempo, se ha desarrollado una experiencia tal que, por el momento, no existe una posibilidad de diálogo con los golpistas o con los aliados a este partido político.