Respuestas

2012-09-03T05:56:13+02:00

antítesis:Consiste en contraponer dos palabras o ideas de significado contrario.



epíteto:Adjetivo explicativo, innecesario y que destaca una cualidad que ya está implícita en el nombre al que acompaña; suele ir antepuesto.



hipérbaton:Consiste en alterar el orden normal de las palabras en un enunciado.


ironía:Afirma lo contrario de lo que se quiere dar a entender




oxímoron: Consiste en poner en contacto palabras de sentido opuesto que parecen excluirse mutuamente



HIPÉRBOLE: Exageración de la realidad, destinada a engrandecer o empequeñecer el concepto que se expresa.    



PARADOJA: Formulación de una contradicción aparente.



2012-09-03T06:26:19+02:00

El barroco fue un periodo que sucedió al renacimiento, entre finales del siglo XVI y finales del siglo XVII, impregnó todas las manifestaciones culturales y artísticas europeas y se extendió también a los países hispanoamericanos.

Como etapa preparatoria, que coincide cronológicamente con el renacimiento y el barroco, debe tenerse en cuenta el manierismo. La palabra barroco tuvo originalmente un sentido peyorativo, ligado con la extravagancia y la exageración, que aún se mantiene en ciertos tópicos del lenguaje no especializado. Se dice que el término deriva del portugués barroco (castellano barrueco), que significa `perla irregular'. También suele relacionarse con baroco, nombre que recibe una figura del silogismo.

Desde el punto de vista estético, sobresale la búsqueda de la novedad y de la sorpresa; el gusto por la dificultad, vinculada con la idea de que si nada es estable, todo debe ser descifrado; la tendencia al artificio y al ingenio; la noción de que en lo inacabado reside el supremo ideal de una obra artística. La búsqueda de la novedad y de lo extraño explica la admiración del barroco por pintores flamencos como El Bosco, Arcimboldo y Brueghel el Viejo: así lo demuestran, entre otros textos, los Sueños del escritor español Francisco de Quevedo.

Culteranismo y conceptismo

La retórica barroca puede sintetizarse en la coexistencia de dos corrientes: el conceptismo y el culteranismo. Aunque generalmente suele afirmarse que se trata de dos estilos opuestos, lo cierto es que los dos buscan la complicación formal. El culteranismo pretende crear un mundo de belleza atendiendo, sobre todo, a valores sensoriales y al cudado de la forma. Para ello acude a la acumulación de los recursos expresivos ya existentes en la literatura renacentista: uso audaz e intensivo de la metáfora, del neeolofismo, del hiperbatón, de alusiones a la mitología, etc. Con ello, pretende coonseguir imágenes brillantes y una expresión culta y refinada.

He aquí un ejemplo:

Era de mayo la estación florida

en que el mentido robador de Europa

—media luna las armas en la frente

y el sol todos los rayos de su pelo—,

luciente honor del cielo,

en campos de zafiro pace estrellas.

El conceptismo busca la ingeniosidad en la asociación de las ideas y palabras (conceptos). Pretende la “sutileza de pensamiento” y la “agudeza en el decir”. Para conseguirlo, retuerce el lenguaje habitual artificiosamente, buscando significados y contenidos nuevos y violentando la sintaxis. A veces , ese afán de agudeza se reduce a juegos verbales de doble significado, de semejanzas fonéticas, de contraposición de palabras o frases, ... .

Hay muchos poetas barrocos, pero se conocen a tres principalmente: Luis de Gongora, Lope de Vega y Francisco de Quevedo.