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2012-07-09T03:55:32+02:00
Paralelo Hitler

27.01.2006 | Para el adoctrinamiento y la militarización de la juventud comunista, Stalin implantó el Comsomol, organización que inculcaba a la juventud disciplina férrea y lealtad infalible. Para asegurar un poder eterno se aceptaba en el partido un máximo del 10% de la población, y tras severa selección. Ello posibilitaba que entraran en el partido los hijos de los jerarcas, de algunos encumbrados científicos y militares de alta graduación.

Debían demostrar ser fieles, despiadados y hasta ofrendar sus vidas y la de los suyos si el partido lo exigiera. Con tener un mínimo porcentaje de afiliados y privilegiados, el duro régimen comunista se aseguraba fidelidad en los soviets, en el aparato gubernamental, en la oficialidad de las fuerzas armadas (como yo podía haber llegado a ser si hubiera proseguido en el colegio militar) y muy en especial en la policía secreta, que era el órgano con más poder en el Estado soviético. No hubo ninguna autoridad más poderosa que ella. De esa manera, en el régimen comunista, más del 90% de la población debía trabajar duramente sin poder protestar por lo más mínimo.
De igual manera, Hitler creó la recordada hitlerjugend (brigadas juveniles nazis), escalón previo a la militancia en el partido, del cual seleccionaba a los más confiables, llamados “SS". En consecuencia, la gran mayoría del pueblo alemán no era nazi, como se insiste en afirmar hasta el día de hoy, para poder cobrarle lo que se les antoja, bajo distintas protestas e inventos.
Entre tantas diferencias y coincidencias entre ambos dictadores, está también que mientras Stalin murió de viejo en la cama, Hitler en cambio, terminó dramáticamente suicidándose. Stalin, considerado el dictador y asesino más grande que existió sobre la Tierra, consolidó la Unión Soviética como segunda potencia mundial, extendiendo sus fronteras no sólo en Asia sino hasta el corazón de Europa.
Muchos consideran que la historia la hacen los pueblos, eso es cierto, pero no es menos cierto que son los líderes quienes la imponen, mientras los pueblos son los medios para tal o cual fin.
Cada vez que me acuerdo de las palabras finales del ex presidente Dr. Raúl Alfonsín en su libro “Ahora": “Proponemos un programa para iniciar cien años de paz y prosperidad", me vienen ganas de reírme. Hitler, al que he escuchado tantas veces gritar y gesticular asegurando una paz y prosperidad por mil años del Tercer Reich, por ser tan ambicioso terminó destruyendo totalmente su país y él consumido por las llamas. Mientras Alfonsín, por ser menos ambicioso y augurar sólo cien años de paz y prosperidad, dejó la economía del país en la ruina y se salvó fugándose del poder.