Respuestas

2012-06-25T01:09:26+02:00

Mirella te cuento un cuento

En un gran castillo una enorme y fea cración, permanecia quieta y convencida que era una actriz, pero derepente se dio cuneta que  en el pasillo del fondo habia un baño con varios espejos, y en sus paseos diarios por el castillo descubrio este lugar, y acompañada del silencio mas perpetuo entro en aquel lugar, y derepente su reflejop en uno de los espejos se ve, ella Juanita la huefanita contemplo por primera vez su orrible rostro y se dio cuenta que el mundo que se habia creado no era la realidad que aparentaba, pronto se repuso y aprendio a verse todos los dias al espejo y eso le permito que se aceptara a sí misma y que contemplara la felicidad que ella podia proyectar desde su interios, comprendio su mundo interior y exterioy y por fín fue feliz.

2012-06-25T01:39:33+02:00

El águila y la zorra

Un águila y una zorra que eran muy amigas decidieron vivir juntas con la idea de que eso reforzaría su amistad. Entonces el águila escogió un árbol muy elevado para poner allí sus huevos, mientras que la zorra soltó a sus hijos bajo unas zarzas sobre la tierra al pie del mismo árbol. 
Un día que la zorra salió a buscar su comida, el águila, que estaba hambrienta cayó sobre las zarzas, se llevó a los zorruelos, y entonces ella y sus crías se regozijaron con un banquete.

Regresó la zorra y más le dolió el no poder vengarse, que saber de la muerte de sus pequeños; 
¿ Cómo podría ella, siendo un animal terrestre, sin poder volar, perseguir a uno que vuela ? Tuvo que conformarse con el usual consuelo de los débiles e impotentes: maldecir desde lejos a su enemigo.

Mas no pasó mucho tiempo para que el águila recibiera el pago de su traición contra la amistad. Se encontraban en el campo unos pastores sacrificando una cabra; cayó el águila sobre ella y se llevó una víscera que aún conservaba fuego, colocándola en su nido. Vino un fuerte viento y transmitió el fuego a las pajas, ardiendo también sus pequeños aguiluchos, que por pequeños aún no sabían volar, los cuales se vinieron al suelo. Corrió entonces la zorra, y tranquilamente devoró a todos los aguiluchos ante los ojos de su enemiga.
“Nunca traiciones la amistad sincera, pues si lo hicieras, tarde o temprano del cielo llegará el castigo”.