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2014-03-11T23:16:09+01:00
En la nobleza y la alta burguesía, las mujeres nobles aprendían la doctrina cristiana, a leer y a escribir, costura y a veces, música. La educación se desarrollaba bien en casa, con sus madres o con profesores particulares, bien en conventos. Las amas de casa supervisaban la educación de sus hijos y dirigían a sus sirvientes. Las mujeres no podían formar parte de los ejércitos (aunque algunas desatacaron en el campo de batalla, como la famosa Juana de Arco), ni podían ser notarias, ni escribanas, como tampoco podían ocupar cargos de representación en los parlamentos locales. Únicamente podían participar en la supervisión de algunos hospitales. Tanto en las clases altas como en las bajas, la mujer destacaba por su papel de madre. La maternidad era su profesión e identidad. Las mujeres ricas tenían más hijos que las pobres para asegurar la descendencia y también porque tenían capacidad para mantenerlos. Siguiendo con las mujeres de las clases altas, existía una negativa generalizada a amamantar a los hijos, por lo que tenían sus propias amas de cría, que podían ser campesinas que habían perdido a sus hijos o ya los habían destetado y que necesitaban algún salario extra.
En las familias pobres, las mujeres realizaban cualquier tipo de tarea: limpiar, preparar la comida, cuidar de los niños o los animales (si los había), curar, tejer, etc.
Desgraciadamente, a lo largo de los siglos XVI y XVII, la mujer fue excluida de ciertas profesiones por los gremios. Se consideraba el trabajo femenino deshonesto e infamante. Las mujeres campesinas y de clases bajas siguieron trabajando, no obstante; y compaginaban las tareas agrícolas con las de la casa o con la artesanía rural, la carda o el hilado de la lana, etc. También podían dedicarse al pequeño comercio de alimentos, o al servicio doméstico (sirvientas, nodrizas, comadronas, etc.)
Por último, añadimos la creciente importancia que hubo en la época por la belleza, signo de distinción y de virtud. Durante el Renacimiento se desarrolló el interés por la belleza, el amor y el desnudo. La belleza fue considerada un signo visible de la bondad interior y de una condición social noble. El ideal de la belleza femenina en el Renacimiento es la mujer de tez pálida, cabello rubio y rizado, caderas anchas y cintura y pecho pequeño.