Respuestas

2012-06-19T22:13:04+02:00
Pocas épocas han vivido una tensión emocional y espiritual tan intensa como el Siglo de Oro. La contrarreforma, reacción de la Iglesia Católica contra la reforma protestante, cobró en España caracteres singulares. A las directrices del Concilio de Trento se sumaba la acción de la Inquisición. La espiritualidad y el sentimiento religioso alcanzaron durante estos siglos una extraordinaria complejidad y riqueza.   Encontramos una sorprendente amalgama de modos de sentir la piedad que en ocasiones son francamente contradictorios. Desde el espíritu militante de la Compañía de Jesús, que adopta unas formas de expresión combativas, fiel reflejo de la contrarreforma, al intimismo místico, búsqueda personal e individualizada de una unión trascendente con Dios. Asimismo cobraron gran auge en aquella época los comportamientos extremos o desviados. En los escándalos a que daban lugar estos modos de proceder se aludía con frecuencia a la complicidad del diablo, lo que nos lleva a otra constante en la religiosidad del Siglo de Oro, la obsesión por el diablo; aunque no fue, ni mucho menos, algo exclusivo de la espiritualidad española, sino que estuvo extraordinariamente extendida por toda Europa.   En estrecha relación con el diablo están los innumerables casos de brujería y posesión diabólica, que daban lugar en el primer caso a persecuciones implacables que terminaban en multitudinarios Autos de Fe, donde se juzgaba y ejecutaba a los culpables de prácticas brujeriles, y en el segundo caso, a la actuación de exorcistas para expulsar a los demonios de aquellas personas de las que se habían poseído. El propio rey Carlos II fue objeto de exorcismos, pues se llegó a considerar que las enfermedades que padecía y sus dificultades para engendrar un heredero se debían a un fenómeno de posesión diabólica.