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2012-06-18T23:48:00+02:00

Según la ley periódica de Mendeléiev, “las propiedades de los elementos son función periódica de sus pesos atómicos”. Se dio cuenta que al ordenarlos según sus pesos atómicos, varios elementos estaban fuera de lugar. Llegó a la conclusión de que los pesos atómicos tenían algún error y colocó a esos elementos en el lugar que les correspondía según sus propiedades.
Según la ley periódica moderna (Moseley), las propiedades de los elementos son función periódica de sus números atómicos y no de sus masas atómicas.

2012-06-19T00:35:46+02:00

La tabla de Mendeleiev
Quizá nada como la tabla de Mendeleiev, descubierta por este químico ruso hacia 1870, ilustra la interrelación universal de todas las cosas, constituyendo una extraordinaria confirmación del núcleo de la dialéctica que Marx y Engels habían establecido muy pocos años antes. La tabla es un reflejo de la unidad material del mundo, de que todo en el mundo es materia en movimiento y de que esa materia forma una unidad cuyas partes están íntimamente conectadas entre sí. En la tabla los elementos químicos no aparecen aislados ni dispersos sino agrupados en función de una ley interna que los identifica, los agrupa, los distingue a unos de otros y los transforma a los unos en los otros. 
Con su tabla Mendeleiev estableció una de las leyes más importantes de todas las ciencias, un verdadero paso de gigante entre todos los conocimientos humanos. Si en el siglo XVIII Linneo clasificó todos los seres vivos, Mendeleiev hizo lo mismo con los muertos, con la materia inorgánica, y no se puede descuidar que los seres vivos se componen de materia inorgánica (aunque no se reducen a ésta). 

Los químicos están tan habituados a trabajar con la tabla que la tienen memorizada y no reparan en su verdadero significado, procediendo mecánicamente a su aplicación. Incluso algunos consideran que se trata de un mera clasificación de todos los elementos químicos conocidos, poniendo un orden en la naturaleza que ésta, por sí misma, no presenta. Según esta concepción idealista, la tabla es algo que nosotros ponemos en el mundo, no algo que el mundo pone en nosotros. 

Creen que la tabla introduce desde fuera (desde nuestras cabezas) algo dentro del caos de la naturaleza para comprender su funcionamiento, sin que se pueda asegurar que el orden forma parte de ella. Por el contrario, el materialismo sostiene que es la naturaleza la que desvela determinadas regularidades (armonía la llamaba Mendeleiev), que la tabla refleja de una forma aproximada. Prueba de ello es que no existe otra manera de ordenar los elementos químicos más que esa, y todas las demás son variaciones y mejoras de ella. No existe otra manera precisamente porque dicha tabla no es sólo una clasificación pedagógica para ordenar la enorme variedad de elementos químicos, sino que expresa una ley interna de la naturaleza, una regularidad periódica entre todos ellos. 

Aunque hoy se utiliza el número atómico en la ordenación, inicialmente fue el peso atómico de los elementos el que se adoptó como criterio. Su base es la ley periódica, que establece que las propiedades físicas y químicas de los elementos tienden a repetirse de forma sistemática conforme aumenta el número atómico, formando ciclos. 

La clasificación y ordenación de las cosas es uno de los más potentes métodos de investigación científica porque permite tanto la comparación como el contraste, logra que unas cosas se agrupen con otras por su similitud, en tanto se separen de otras por su diferencia. Permite, por tanto, aislar y clasificar pero también relacionar mutuamente y observar las transiciones y las transformaciones entre unos objetos y otros. Ocurre con los vertebrados y los invertebrados en biología y con el potasio y el calcio en química. Separar para unir y unir para separar. 

En la famosa tabla, los elementos químicos también aparecen agrupados formando colectivos que tienen parecidas características físicas y químicas, lo cual, al mismo tiempo, las diferencia de otros grupos. Por ejemplo, en la columna 18 de la tabla, la última tal como se expone actualmente, aparecen los gases inertes (como el helio, el neón o el argón) llamados así porque su última capa electrónica está saturada de electrones y, como le ocurre a los neutrinos, interaccionan con dificultad con otros elementos. En la primera columna está el grupo de los metales alcalinos (litio, sodio, potasio, entre otros) que, al contrario que los anteriores, tienen gran facilidad para combinarse con otros elementos desprendiéndose del último electrón de su capa para cederlo al otro elemento. 

Tabla periódica 


A lo largo del siglo XIX aumentó espectacularmente el número de los elementos químicos conocidos. Se comprobó, además, que entre algunos elementos existían notables semejanzas en sus propiedades químicas y físicas. Ante este hecho, y con objeto de presentar de modo racional los conocimientos de la Química, se creyó que podría ser muy útil ordenar los elementos de algún modo que reflejase las relaciones existentes entre ellos.
Tras varios intentos, en 1869 el químico ruso D. Mendeleiev presentó una tabla en la que aparecían los elementos distribuidos en filas y columnas, agrupados ordenadamente en diversas familias, siguiendo un orden creciente de masas atómicas.
En la actualidad esta tabla aparece bastante modificada, ya que se ordenan los elementos por orden creciente de número atómico. Dicha tabla, a la que llamamos Tabla Periódica o Sistema Periódico, es una expresión de las relaciones que existen entre los elementos químicos. Por eso, favorece su estudio y nos permite deducir muchas de sus propiedades con sólo saber su situación en ella.
Las 7 filas horizontales reciben el nombre de períodos y las 18 filas verticales o columnas se llaman grupos. Algunos de estos grupos tienen nombres especiales; así ocurre con el 16, los calcógenos (O,S,Se,Te); el 17, los halógenos (F,Cl,Br,I), o el 18, los gases nobles (He,Ne, Ar,...).