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2014-02-27T05:00:40+01:00
El 23 de febrero de 1913, cuando aún no se daba por enterado del asesinato del depuesto presidente Madero en la ciudad de México, el gobernador del Estado de Coahuila, don Venustiano Carranza, inicia en la ciudad de Saltillo la Revolución Constitucionalista, con el objeto de combatir a Victoriano Huerta, quien se había posesionado del poder ejecutivo. 
Mientras en la ciudad de México los periódicos daban la noticia de que Madero y Pino Suárez habían sido asesinados por un grupo de rurales y todo el pueblo se conmocionaba con la tragedia, en la capital del estado de Coahuila se reunían todos los jefes militares de confianza de Venustiano Carranza que tampoco estaban de acuerdo en que Victoriano Huerta hubiese sido designado Presidente de la República. 
De hecho la Revolución Constitucionalista se había iniciado desde el día en que el congreso del Estado de Coahuila había expedido aquel histórico decreto por el que se desconocía a Huerta como Jefe del Poder Ejecutivo y se daban facultades extraordinarias a Carranza para levantarse en armas, haciendo un llamado a todos los demás estados del país. 
Sin embargo, fue hasta este día 13 de febrero cuando el señor Carranza vistió por primera vez el uniforme de campaña y montado en un brioso caballo prieto, se puso al frente de un grupo de militares y soldados fieles al Gobierno, haciendo su primera salida en Plan Revolucionario con la mira de no descansar hasta arrojar del poder al usurpador. 
La mañana de aquel día 23 de febrero, el señor Carranza se reunió frente al palacio de gobierno de Saltillo, Coahuila, con todos los militares que había invitado y les dictó las primeras disposiciones para integrar aquel movimiento, encabezando una caravana que se dirigió hacia el pueblo de Ramos Arizpe, en donde fue recibido con aplausos. 
Acompañaban al señor Carranza el capitán Luis G. Garfías y el señor Aldo Baroni, mismos que posteriormente habrían de desertar de la Revolución, escapando como cobardes al lado estadounidense. En aquel mismo día se adhirieron a la caravana revolucionaria, el doctor Daniel Ríos Zertuche, y el capitán Rafael Saldaña Galván, comenzando a aumentarse las filas del movimiento carrancista. 
El señor Carranza, antes de iniciar su revolución, nombró al mayor Cayetano Ramos, pagador de las fuerzas constitucionalistas, para lo cual también había dispuesto de 48 mil pesos, que había en la Tesorería del Estado de Coahuila, contando con la aprobación del Congreso coahuilense. 
Al caer la tarde, Carranza dictó su primera orden militar, comisionando a Jacinto B. Treviño y a Miguel Acosta, para que con un grupo de soldados detuviera el tren ordinario mixto que venía rumbo a Saltillo, haciéndolo regresar hasta Ramos Arizpe, con el objeto de confiscarlo para el servicio de la revolución. 
Otra medida tomada por el gobernador de Coahuila, fue comunicarse urgentemente por telégrafo con los generales Plutarco Elías Calles y Alvaro Obregón, quienes se encontraban en el estado de Sonora, a quienes explicó brevemente el motivo de la sublevación contra huerta. Como contestación el señor Carranza recibió todo el apoyo necesario de los dos generales. 
En Torreón, Coahuila, también estaba haciendo campaña en señor Jesús Carranza, hermano de don Venustiano, quien había reunido unos tres mil hombres, incluyendo a los soldados de la zona militar al frente del cual estaba el general Trucy Aubert. 
Para la noche de aquel día ya se sabía en todo el norte de la República lo del asesinato de Madero y Pino Suárez, y en Monterrey, el gobernador de Nuevo León, Viviano Villarreal, protestó inmediatamente abandonando su cargo y entregando al jefe de la zona militar, general Jerónimo Treviño, la dirección del Estado. 
De Veracruz, de Sonora, de Nuevo León y de otros muchos estados de la República secundaron el movimiento de Carranza y en pocos días la revolución era todo un hecho. La lucha iniciada contra Huerta no cesó hasta derrocar el dictador, un año después.