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2014-02-24T16:21:23+01:00
ESTE ES EL EJEMPLO:
Guerras de trabajo: ¿Quién tiene la culpa?Ha habido una ira creciendo en los cubículos de los Estados Unidos, según los medios de comunicación, y por fin las víctimas están expresando sus quejas. Los empleados con hijos reciben más beneficios que sus colegas sin hijos: más dinero gastado en seguro médico, baja maternal o paternal, tal vez acceso a una guardaría en el lugar de trabajo. Además, se sostiene que los padres se aprovechan de los colegas sin hijos, evitando horas extras por sus responsabilidades familiares y dejando más trabajo por los que supuestamente tienen más flexibilidad. Puede ser que esta supuesta guerra produzca reportajes llamativos en los medios, pero la realidad es que esta perspectiva es basada en una mala interpretación del concepto de “beneficios.” Además, el análisis del problema de trabajo excesivo como la culpa de los padres hace que se evite criticar a los que realmente son responsables: los empleadores.Los beneficios de un trabajo, desde luego, son significativos. Pero al mismo tiempo, hay que ver más allá de cifras gastadas por un empleado en particular. Si una trabajadora, por ejemplo, tiene seguro médico para sus hijos y esposo pagado por su empresa, ella no recibe más sueldo sino algo que mejora su vida y que no necesita una colega soltera sin hijos. Aunque la empresa gasta más dinero por contratar a la madre, no se debe generar conflictos con su colega, que no necesita pagar el costo extra. Del mismo modo, algunas empresas compran tecnologías para sus empleados con discapacidades, que representan gastos para los empleadores pero no cambian los sueldos de ningunos de los empleados. Empleados, como individuales, son distintos; aunque todos merecen un sueldo justo, no todos necesitan ayuda con circunstancias de la vida.Pero la supuesta oposición en los lugares de trabajo no solo conlleva lo que reciben los padres sino lo que tienen que dar los empleados sin hijos. Cuando el jefe demanda horas extras, con frecuencia les toca a los empleados sin hijos trabajar más allá de la jornada laboral mientras los con responsabilidades familiares son exentos. Esto naturalmente y justamente causa enojo de la parte del empleado agobiado, pero ¿es la culpa de su compañero sin hijos? Por lo contrario, se debe condenar nuestra cultura de expectativas exageradas—y los empleadores que la perpetúan por su beneficio. No es justo que cualquier trabajador necesite dejar un horario sano por su puesto. Tanto empleados con hijos como los sin hijos merecen vidas balanceadas con horas apropiadas para seguir sanos.Visto así, la oposición entre padres y sus colegas sin hijos es una construcción creada para oponer algunos trabajadores a otros. Cuando todos rechazan esta táctica, pueden dedicarse juntos a mejorar sus lugares de trabajo para todos.