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2012-06-12T02:09:28+02:00

La entrevista entre San Martín y Bolívar tuvo lugar los días 26 y 27 de julio de 1822 en la ciudad de Guayaquil. Los dos libertadores, el del Norte y el del Sur, conferenciaron a solas, sin la presencia de testigos. Es frecuente rodear de misterio a la entrevista, por que para determinar lo realmente conversado entre ellos es necesario recurrir a fuentes indirectas o comentarios de los próceres a terceras personas. Por ese motivo existe además una polémica entre los historiadores bolivarianos y los sanmartinianos acerca de lo tratado por los libertadores en la entrevista. Para San Martín, lo tratado en la conferencia era un secreto que se debía guardar para no poner en peligro las operaciones militares contra los realistas, que todavía no estaban definidas, y por varios años no reveló lo conversado. Bolívar, en cambio, produjo a los pocos días de la entrevista varios informes redactados por su secretario, en el que da su versión acerca de lo tratado con San Martín en Guayaquil. Bolívar omitió en sus informes el pedido de San Martín de unir ambos ejércitos y de este modo terminar en forma rápida la guerra. Sin embargo, como podremos ver en el desarrollo de este trabajo, existen numerosas pruebas que indican que el pedido realmente existió.

Un estudio detallado de la entrevista se encuentra publicado en Internet, redactado por el profesor Jorge G. Paredes. En él se examinan minuciosamente los trabajos de diferentes historiadores tanto de origen argentino como colombianos, venezolanos y de otras nacionalidades. Lo que sigue está basado en gran parte en dicho ensayo.

 

 

Es importante tener en cuenta el contexto internacional en la época en que se produjo el encuentro de los libertadores. En Europa estaba vigente una alianza de los reinos más poderosos del momento, llamada “La Santa Alianza”. Se había formado luego de la derrota de Napoleón y estaba compuesta por Austria, Prusia, Inglaterra, Rusia y Francia. Esta última había dejado de ser república y vuelto a la monarquía. La alianza tenía como fin garantizar el mantenimiento del orden absolutista y reprimir cualquier intento de alterar la situación política de la Europa de la Restauración, con la posibilidad de poder intervenir militarmente en cualquier país en los que se produjeran movimientos liberales, republicanos y revolucionarios. En España había ocurrido en 1820 una revolución liberal al mando de Rafael de Riego, la que sería aplastada tres años después por los ejércitos de la Santa Alianza. La forma de gobierno consentida en Europa era la monarquía constitucional y el sistema republicano era pensado como una fuente de anarquía y desorden.