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  • Usuario de Brainly
2014-02-04T19:24:29+01:00
LA RATITA PRESUMIDA.

Erase una vez una ratita que estaba barriendo la puerta de su casa y cantaba:"tralará larito barro mi casita y todos los días la misma faena, tralará larito barro mi casita"y de repente se agachó y cogió una moneda que había en el suelo. -¿Qué me compraré? ¿Qué me compraré?.- Ya lo tengo: Me compraré caramelos. No, no que se me ensuciaran los dientes. Siguió pensándolo, ¿Qué me compraré? Ya lo tengo: Me compraré un lacito para mi cola.La ratita fue a la tienda y compró un lazo rojo y lo puso en su cola y se sentó a la puerta de su casa.Al poco rato pasó por allí un perro que al ver tan elegante a la ratita le dijo: -Ratita, ratita pero que rebonita estás. ¿Te quieres casar conmigo?.- ¿Y por la noche que harás? Preguntó la ratita.-!Guau, guau, guau! dijo el perro.-No, no que me asustarás.Y el perro se marchó ladrando de rabia.Todavía se veía al perro por el camino cuando llegó un gallo muy emplumado que al ver tan bonita a la ratita le dijo:-Ratita, ratita pero que rebonita estás, ¿Te quieres casar conmigo?.-¿Y por la noche qué harás? le preguntó la ratita-Quiquiriquí, Quiquiriquí.-No, no que me asustarás.Y el gallo fue a buscar una gallina.A los dos minutos pasó por allí un gato y al ver a la ratita se acercó y le dijo:- Ratita, ratita, pero que rebonita estás, ¿Te quieres casar conmigo?.-¿Y por la noche que harás? preguntó la ratita.-¡ Miau, miau!-No, no que me asustarás.Y el gato se alejó maullando.Una hora más tarde pasó por allí un ratón y al ver a la ratita le dijo:-Ratita, ratita, pero que rebonita estás ¿Te quieres casar conmigo?.-Y la ratita le preguntó ¿Y por la noche que harás?-Dormir y callar, dormir y callar.-Pues contigo me he de casar.La ratita presumida se casó con el ratón y vivieron felices, comieron perdices y a nosotros nos dieron con los huesos en las narices.
2014-02-04T19:26:05+01:00
La corneja y el cuervo
Hace mucho tiempo, una pequeña y oscura corneja, vivía consumida por los celos, que le provocaban sus vecinos los cuervos. ¿Qué le empujaba a sentir tal envidia? La capacidad que tienen estos animales para servir como mensajeros de todo tipo de augurios para los hombres. Con el entendimiento totalmente nublado por el resentimiento, voló hasta la rama más próxima de un camino y se posó allí, esperando a que pasara por el lugar, alguno de los habitantes de la zona. Tras un rato esperando, pudo divisar a lo lejos, un pequeño grupo de peregrinos aproximándose a su situación. Cuando observo que estaban lo suficientemente cerca para escucharla, comenzó a dar unos graznidos tan desagradables, que una pequeña parte del grupo comenzó a alejarse todo lo deprisa que pudieron de tan molesto animal. El más retrasado de todos, el cual conocía bien los sonidos de la naturaleza, les dijo: -Compañeros, no huyáis de esa manera, ya que aunque este escandaloso animal os parezca un cuervo, no es más que una inocente corneja. Parad de correr, puesto que sus graznidos, nada malo os anuncian.
 Moraleja: No te dejes llevar por la envidia, si no posees conocimientos o capacidades superiores a los que mejor están preparados, ya que lo único que acabarás consiguiendo, es poner de manifiesto tu ignorancia.