Respuestas

2014-02-01T00:59:30+01:00
Un cojo y un ciego llegaron, cierta vez, a la orilla de un rio que tenían que vadear. Ante esta dificultad, dijo el cojo al ciego:
- Aquí hay un vado bastante bueno, pero, a decir verdad, mi única pierna no me permite cruzarlo.
- Yo lo pasaría si pudiese ver –apuntó el ciego-; pero como me falta la vista, temo resbalar. ¿Qué hacemos?
- ¡Magnífica idea me ha venido! –exclamó el cojo, reaccionando-. Escucha: tus piernas serán mi sostén y mí vista nuestra guía. Ayudándonos así, pasaremos el río.Dicho y hecho, el cojo se acomodó sobre los hombros del ciego y ambos alcanzaron, felices y seguros, la ribera opuesta, llegando a la ciudad sin novedad. 

'Un individuo puede hacer grandes cosas, pero dos pueden hacer maravillas'.
2014-02-01T01:00:34+01:00
Las Lágrimas del Rico

Un grupo de mujeres plañideras, a quienes se les había pagado, lloraban a moco tendido la muerte de una de las hijas de un acaudalado padre.

La otra hija, sorprendida, se acercó a su madre y le preguntó:

- Madre mía, ¿cómo nosotras que sufrimos la desgracia en carne propia, apenas si lloramos? Mirá cómo esas lloronas, que nunca conocieron a la difunta, se deshacen en lastimeros llantos.

La madre contestó:

- No te extrañes, hija mia: esas mujeres no lloran lágrimas, sino dinero. No olvides que las monedas son las lágrimas del rico.

"Con el dinero se convierte a sanos en sufrientes"