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2012-05-31T00:51:16+02:00

Posiblemente una de las características esenciales del anarquismo, uno de los rasgos que le diferencian notablemente de las demás corrientes políticas, incluso de las demás corrientes socialistas, es su dimensión ética. No hay anarquismo sin ética. Frente a toda una tradición de la política que tiene sus origenes en la Baja Edad Media y su máxima expresión teórica en Maquiavelo, los anarquistas van a negar el carácter autónomo de la política y a mantener con perseverancia y coherencia que la política debe estar regida por la ética, por una determinada forma de entender las relaciones sociales entre las personas. caracteristicas:

-Paz a los hombres, guerra a las instituciones

-Vida sin coacción

 

2012-05-31T00:56:04+02:00

Posiblemente una de las características esenciales del anarquismo, uno de los rasgos que le diferencian notablemente de las demás corrientes políticas, incluso de las demás corrientes socialistas, es su dimensión ética. No hay anarquismo sin ética. Frente a toda una tradición de la política que tiene sus origenes en la Baja Edad Media y su máxima expresión teórica en Maquiavelo, los anarquistas van a negar el carácter autónomo de la política y a mantener con perseverancia y coherencia que la política debe estar regida por la ética, por una determinada forma de entender las relaciones sociales entre las personas. Es fundamental recuperar, analizar, desarrollar actualizándola, pero sobre todo practicar esa dimensión ética en la actualidad, en un momento en que la necesidad de compro-meterse, de ser fiel a unos principios éticos, está absolutamente desprestigiada o, por lo menos, olvidada. Malos tiempos corren para hablar de ética en una sociedad en la que todos estamos cogidos en el consumismo, en el individualismo, el egoísmo, en el fetichismo de la mercancía, en una sociedad en la que todo se mide por el valor de cambio, por la utilidad que puede reportarnos en nuestro beneficio personal, convirtiendo a todo lo que nos rodea, personas y naturaleza, en simples cosas que pueden ser manipuladas, instrumentalizadas, avasalladas, perdiendo así la posibilidad no sólo de reconstruir una comunidad humana, sino al menos de recobrar la libertad y la dignidad que a cada uno de nosotros nos corresponde. Renunciar a esta dimensión ética es renunciar a que el anarquismo y los anarquistas tengamos algo que decir y mostrar con nuestra práctica cotidiana.