Respuestas

2013-11-19T17:15:08+01:00
 ¿Qué entendemos por impacto de la generación de la energía eléctrica sobre el medio ambiente y la salud pública? Sin duda, muchas cosas bastante diferentes. Puntualicemos algunas de ellas.          1. Daños a los trabajadores del sector: Los detrimentos que pueden llegar a sufrir los trabajadores de las usinas y de las industrias o actividades relacionadas: minería, transporte, manufactura, construcción, etc..           2. Daños al público: El daño causado el público en general, expresado por ejemplo en lesiones reales, enfermedades y accidentes mortales. La frecuencia de estos daños se puede deducir a partir de testimonios históricos o bien calcular mediante modelos probados.           3. Daños al medio ambiente por emisiones: La clase y alcance de la contaminación ambiental debida a las emisiones de las plantas generadoras o máquinas, transporte, minería, construcción, etc. Las emisiones pueden ser gases de combustión, aerosoles, efluentes líquidos, radiaciones, etc.           4. Daños al medio ambiente por desechos: La clase, cantidad y toxicidad de los desechos producidos en todo el ciclo , la forma de manipularlos y aislarlos del medio ambiente.           5. La racionalidad del uso de los recursos naturales, es decir cuando un recurso puede tener varias aplicaciones, qué prioridades se dan a las mismas.          6. La eventualidad de accidentes graves y sus consecuencias.           Todos estos factores deben ser tenidos en cuenta cuando se analiza el impacto potencial o real de la producción de energía eléctrica. Otro aspecto a considerar es el económico: ¿cuánto cuesta finalmente el kWh generado por cada una de estas fuentes? En este caso, la respuesta depende del lugar: por ejemplo, para los países árabes nada es más económico que quemar petróleo, para los franceses lo más barato es la energía nuclear, para los islandeses, que viven en medio de erupciones, nada se compara con la geotermia. En otros países esto puede depender mucho del momento, si se puede tener un fácil y económico acceso al crédito y no hay urgencia en la ampliación del parque eléctrico será posible decidir por tal o cual alternativa con mucha más facilidad que si el país pasa por un momento económico desfavorable y la necesidad de aumentar la producción de electricidad es urgente. Este aspecto muchas veces condiciona fuertemente la adopción de soluciones más favorables al medio ambiente que otras.          El análisis de todos estos aspectos debe ser hecho científicamente, en un marco claramente multidisciplinario, ya que implica comparar y utilizar en conjunto datos surgidos de sectores muy diversos como son, entre otros la producción de energía eléctrica, la industria de las construcciones, la exploración y explotación de yacimientos mineros y fósiles, la salud pública, la salud ocupacional, la agricultura, la alimentación de la población, la economía, la meteorología y muchas otras.          Un ejemplo de este tipo de análisis lo muestran las Conclusiones del Congreso de Helsinki sobre Energía Eléctrica y Medio Ambiente, en el que participaron expertos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, la Agencia de Energía Nuclear, el Banco Mundial, la Comisión de Comunidades Europeas, la Comisión Económica para Europa, el Consejo de Ayuda Económica Mutua, el Instituto Internacional de Análisis Aplicado de Sistemas, el Organismo Internacional de Energía Atómica, la Organización Mundial de la Salud, la Organización Mundial de Meteorología, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, entre varios otros organismos.          Los resultados más importantes de este congreso indican que los daños más graves para la salud y el medio ambiente provienen de las centrales a combustible fósil y que todas las otras formas de producir energía eléctrica tienen efectos comparables entre sí, pero mucho menores que los causados por los combustibles fósiles. Por otro lado, a pesar de ello, no se espera que se pueda reemplazar por varias décadas y en cantidades sustantivas el uso de combustible fósil para producir electricidad, a menos de generar una drástica merma en la calidad de vida de los habitantes de los países desarrollados y un estancamiento en el progreso de los países en vías de desarrollo.          Por otra parte, sólo la mitad del consumo mundial de energía se refiere a la energía eléctrica; esto nos indica que el impacto ambiental de otras formas de consumo de energía primaria tales como el quemado de hidrocarburos por los motores a explosión del transporte, la calefacción, cocina, procesos industriales (por ejemplo, siderurgia) debe también ser evaluado paralelamente.