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2013-10-23T02:09:14+02:00
El Zambo Salvito El gran ladrónSalvador Sea, nació en 1838 en Chicaloma y era hijo de Zacarías y Rosa, dos esclavos de unahacienda yungueña. A los siete años, Salvador fue testigo de cómo el capataz flagelaba hasta lamuerte a su padre, acusado de haber robado dos cestos de coca. Sin poder enterrar el cadáver delesposo, Rosa decidió huir de la hacienda rumbo a la ciudad llevando de la mano al pequeñoSalvador. Cuando llegaron a La Paz, se instalaron en el tambo San José de la Ch´appi Calle,conocida en esa época como zona de Chocota, actual Calle Illampu. Rosa se empleó comoayudante de cocina de una vendedora de comida y trabajaba duramente mientras Salvador crecíalibre de todo control, haciendo amistad con los niños aymaras, hijos de las vendedoras. El niñopronto se aburrió de la escuela y, sin que su madre pudiera disciplinarlo, decidió abandonarla.Un día Salvador descubrió que en el tambo había otra mujer de raza negra. Rosa, ansiosa porhacer amistad, se acercó a la habitación donde la Negra Norma, como era conocida por todos,preparaba y vendía brujerías. La mujer, que era tan aborrecida como temida, sintió simpatía por ladesamparada mujer y su hijo y le propuso un cobijo en su casa y un sueldo a cambio de ayuda conla tienda y las labores de la casa. Rosa, que con su actual empleadora tenía sólo la comida y eltecho, aceptó gustosa.Mientras tanto el hijo hacía travesuras por las calles y plazas y estaba tan ambientado en la ciudad,que parecía haber nacido en ella.Rosa, para reforzar su magra economía, además de trabajar con la Negra Norma, también lavabaropa en algunas casas de la vecindad. El trabajo duro terminó de minar su salud, y enferma depulmonía, murió al poco tiempo. Salvador quedó a cargo de la Negra Norma, quien le transmitiótodo el resentimiento que tenía para aquellos que no eran de su raza: “Hayque odiar a estos mistis(mestizos)” le repetía, “hay que odiar a los blancos porque nos han esclavizado, nunca olvides queel patrón de Chicaloma es blanco y ha matado a tu padre a latigazos, igual que ese misti delcapataz Pompeyo”. El niño absorbía el odio como una esponja. Fue en esa época que la NegraNorma lo bautizó como Salvito.Cuando Salvito era adolescente, la madre adoptiva le buscó un trabajo en la sastrería del barrio deCaja del Agua. El sastre era un buen hombre, pero muy avaro. Su avaricia impresionó tanto al quepor entonces ya era apodado como Zambo Salvito, que éste resolvió tener dinero a cualquierprecio. La Negra Norma, cada vez más cansada, ganaba apenas unos centavos merced a lacompetencia que se había abierto en su misma calle. Una noche Salvito la escuchó quejarse deque no tenía hilos para remendar la ropa. Al día siguiente llegó con hilos, dedales, agujas ybotones. Cuando la madre le preguntó de dónde los había sacado, Salvito le contestó “me hehallado mamá Norma”. “Qué bien hijo, siempre que te halles algo vas a traer a esta que es tucasa”, le respondió ella. Al poco tiempo el Zambo Salvito nuevamente “se halló” dos cortes de tela. Al darse cuenta de lapérdida, el sastre, seguro de que Salvito era el ladrón, se propuso hacerle confesar a punta dequimsa charani (látigo nativo). Cuando el hombre comenzó a latiguearlo, a la memoria del jovenvino el recuerdo de su padre y sin pensarlo, clavó unas tijeras en el vientre del sastre, matándolo alinstante. Junto al cadáver esperó la noche para llevarse las cosas de valor. Al llegar a su casa lecontó a la Negra Norma lo sucedido y juntos planearon la coartada. Nadie sospechó del joven.La JalanchaA partir de allí, el Zambo Salvito se convirtió en un avezado ladrón y en poco tiempo formó unacuadrilla de cinco personas convirtiendo a la ciudad en el escenario de sus fechorías.