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2013-10-20T22:32:32+02:00
La historia de la química está íntimamente ligada a la evolución del ser humano y al dominio del fuego, el cual hoy en día sigue siendo el principio básico de una tecnología fundamental. La obtención de hierro y de otros metales, o la fabricación del vidrio, a partir de la arena, son algunos ejemplos del poder transformador del fuego. 

El nombre de algunos periodos de la historia como “Edad de Bronce”, o “Edad de Hierro”, nos remite a épocas pretéritas, en las que el ser humano se ayudaba del fuego para fundir los minerales y fabricar herramientas. Sin embargo, mucho antes, probablemente hace más de 500.000 años, el Homo erectus ya utilizaba el fuego para cocinar y conservar los alimentos, consiguiendo eliminar los microorganismos patógenos presentes en los alimentos y facilitando la digestión de los mismos. 

Poco a poco, la curiosidad humana llevó a buscar este poder de transformación en otras sustancias, poniéndose un especial empeño en descubrir una sustancia capaz de transformar el metal en oro, lo cual constituyó la principal fuente de inspiración para el desarrollo de la alquimia. Es lícito reconocer, que la alquimia, a pesar de estar inmersa en un escenario un tanto esotérico, jugó un papel vital en el futuro desarrollo de la química.

Los filósofos de la antigua Grecia se propusieron identificar el material primitivo a partir del cual se originaría la materia y la vida. Tales de Mileto (635? a.C.-545? a.C.) postuló que toda la materia procedia del agua. Para Anaxímenes (585 a.C.-524 a.C.) el aire era el origen de toda la materia y para Heráclito (544 a.C.-484 a.C.), el fuego. Empedocles (492? a.C.-432? a.C.) consideró que los materiales básicos eran el aire, la tierra, el fuego y el agua, a los que Aristóteles (384 a.C.-322 a.C.) añadió un quinto elemento: el éter. Para Aristóteles, dichos elementos eran la consecuencia de cuatro propiedades básicas: calor, frío, sequedad y humedad.

Una mención especial merece el pensador Demócrito de Abdera (460? a.C.-370? a.C.), quien desarrolló una teoría atómica primitiva sobre la constitución de la materia. En la época, el peso de Aristóteles, cuyas ideas sobre el Universo y sus leyes dominaron el panorama científico durante casi 2000 años, eclipsó el atomismo propuesto por Demócrito. Sin embargo, dicha concepción atómica de la materia se mantuvo hasta el principio de la edad moderna. Lucrecio fue uno de los seguidores de Demócrito. 

Para los sabios griegos, el problema del origen de la materia se planteaba desde dos puntos de vista antagónicos. El planteamiento preferido por la mayoría de ellos era el planteamiento deductivo, que anteponía el razonamiento a la experimentación. En el polo opuesto, el planteamiento inductivo consideraba fundamentales la observación y la experimentación. El progreso científico y tecnológico ha favorecido la metodología inductiva.

En Alexandria, ciudad fundada en el año 332 a. C., la filosofía griega confluyó con la técnica egipcia y el misticismo oriental, un encuentro que dió como fruto el nacimiento de la alquimia. Entre el siglo III a.C. y el siglo XVI d.C, la química estaba dominada por la alquimia, centrada en la búsqueda de la piedra filosofal, capaz de transformar los metales en oro. La investigación alquímica favoreció el desarrollo de nuevos productos químicos y de nuevos métodos para la separación de los elementos químicos, sentando las bases para el desarrollo de la futura química experimental.