Respuestas

¡La mejor respuesta!
2013-10-13T22:15:23+02:00
15 de julio del 2002: la crisis con Marruecos es objeto de discusión en el Debate sobre el Estado de la Nación. Por su parte, la OTAN califica la ocupación marroquí de "gesto in amistoso" y exige la restitución del ESTATU QUO a Rabat.
2013-10-13T22:16:23+02:00
I.- La reciente STS 15 julio 2002 (Ponente Andrés Ibáñez) habrá dejado sorprendido a más de un jurista. Sostiene que la prescripción de cuatro años prevista para la infracción tributaria, carece de trascendencia en el orden penal manteniéndose impertérrito el plazo de cinco años para el ejercicio de la acción procesal de persecución del delito fiscal. Y, para mayor sorpresa, señala que es “conforme a un criterio que tiene expresión en sentencias de esta Sala como la de 6 noviembre 2000 y las de 10 y 30 de octubre 2001”.  Pues bien, esta tesis contradice frontalmente a la mantenida unánimemente (s.e.u.o.) por la doctrina científica y, pese a lo sostenido, en poco se parece a la defendida en las sentencias citadas. Con esta sentencia nuevamente se cambia de opinión lo que no favorece la función que el Ordenamiento jurídico encomienda, y el justiciable espera, del Tribunal Supremo. A mi juicio, es urgente que nuestro más alto Tribunal se pronuncie en un Pleno sobre la cuestión y oriente y dirija la jurisprudencia menor en favor de la seguridad jurídica1.  II.- La doctrina científica, como es sabido, reconoce que la prescripción del delito fiscal de los arts. 131 y concordantes del Código penal se ciñe a los cinco años lo que no puede derogarse por la Ley ordinaria que limitó a cuatro el ejercicio de la acción administrativa para determinar la deuda, requerir el pago o imponer sanciones. Pero, unánimemente entiende que si la Administración tributaria deja pasar el plazo de cuatro años sin desplegar la acción inspectora ni, por consiguiente, determinar la deuda, no es posible apreciar la existencia de delito2. Y ello porque se convierte en imposible la lesión del bien jurídico y desaparece la tipicidad del delito fiscal, no hay cuota defraudada porque no hay ya deuda exigible, ni obligado tributario, ni objeto material