Respuestas

2013-10-02T04:24:04+02:00
Erase una vez, un perro y un gato que por su naturaleza siempre estaban peleando entre sí. Nadie le caía bien a nadie y eran tan arrogantes que solo se pasaban con los de su especie. Un día los dos vieron un pollo muy delicioso pero para llegar a el debían empujar una piedra que estaba en el medio y que era muy grande. El perro fue el primero que llego e intento moverla solo, pero no pudo, luego al ver que se acercaba se escondió aver si el podría moverla pero tampoco pudo. Al ver los dos que no podían decidieron ayudarse mutuamente y pudieron así compartirse la comida.

Moraleja:
El ser egoísta no nos conduce a nada, es mejor trabajar en equipo por que así nos beneficia a todos.