Respuestas

2012-05-10T23:16:13+02:00

ítulo: La sala 

Autor: Alan Rejón 
Personajes:  Diana Manuela   Escenografía: La escena sucede en la sala de una casa.   (Diana entra a escena recogiendo en una canasta ropa y basura tirada por el escenario hasta llegar a una silla o sillón en medio de todo, pone la canasta en el mueble y ahí se detiene para sacar su teléfono y hace una llamada.)   Diana: Hola nena, ¿Cómo? ¡Ja! Hasta crees que esa pinche vieja me va a dejar salir de vacaciones No creerías este basurero mujer, una pensaría que este sitio se calmaría una vez que los muchachos se vayan de la casa pero nada, como que se le metió el alma de La Doña a la señora porque todo el día anda con un humor que para qué te cuento. ¿Y yo? Pues teniendo que complacerla dando vueltas de la casa a la farmacia porque ya sabes que la tipa es hipocondriaca y farmacodependiente en una de esas le da una sobredosis y yo me quedo sin trabajo.   (Manuela llega con bolsas de supermercado)   Diana: (En voz baja) Bueno, te dejo que ya llego María Félix. Manuela: ¡Diana! Ven a ayudarme con las bolsas.  Diana: Ya voy señora. (Haciendo cara de desagrado)  Manuela: Pero apúrate.   (Diana se acerca, toma las bolsas y las lleva hasta la mesa, Manuela camina detrás de ella.)   Manuela: ¿Lavaste los platos?  Diana: Sí señora.  Manuela: ¿Las ventanas?  Diana: Sí señora.  Manuela: Mira te voy a dar un poco de dinero para que vayas a comprar una cadena y unas croquetas que hoy pienso ir a comprarme un perro, no puedo estar sola en esta casa por siempre.  Diana: ¿Un perro? Ay señora no es por meterme donde no me llaman, pero como una es la que termina cuidándolo debo impedirle que se lo compre.  Manuela: ¿y tú quien te crees para impedirme algo?  Diana: Pues nadie pero como ya dije luego soy yo quien tiene que pasearlo y limpiar sus desastres, además la casa es muy chica para tener un perro andando por ella.  Manuela: Ya, ya, compraré un perro y si no te gusta ni modo que no es para ti.  Diana: Al menos espero que sea uno pequeño.  Manuela: ¿Pequeño? Sabes muy bien que no me gustan esas ridículas ratas peludas que las muchachas llevan cargados como bebes, voy a comprar un Boxer o un Dobberman así de una vez nos cuida la casa. Diana: ¡Santo cielo, Señora! ¿Y cómo pretende que lo pasee? Esa bestia me va a matar y con el miedo que le tengo a los animales.  Manuela: Ya cállate Diana, no sé cómo le vas a hacer para atenderlo pero ya está decidido, en esta casa se va a tener un perro.  Diana: Ay señora pero no me calle, no hay necesidad de ser tan ruda.  Manuela: ¡Yo soy como sea contigo!, recuerda que eres una chacha y muy bien pagada, si no te gusta toma tus chucherías y vete que muchas otras quieren tu trabajo, ahora ve y de una vez pasas por la farmacia por mi medicina.  Diana: No le contesto porque yo respeto a mis mayores, pero señora yo aquí por más que me pague no estoy para aguantar sus insultos, soy una mujer como cualquier otra y no me merezco estos tratos.  Manuela: No te hagas la dramática mujer que no estoy para tus papelones, es más, vete, vete de vacaciones con las otras, mañana te mando un cheque a tu casa con tu aguinaldo.  Diana: Gracias señora.   (Diana corre a tomar su maleta ya preparada que tenía detrás del sillón y sale de escena, Manuela sólo la ve irse)   Manuela: ¿Habrá sido mucho pedir que se quedara a trabajar en noche buena? Éstas ahora se creen que pueden hacer o decir lo que quieran, ya no hay respeto para los que les pagamos y abrimos nuestras puertas al proletariado