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2012-05-04T16:19:33+02:00

Ha sido muy corriente en las historias de la Filosofía que, al llegar a la exposición del pensamiento filosófico del siglo XIV, se hablase de la decadencia de la Escolástica, manteniendo que, frente al apogeo del siglo anterior, el siglo XIV no había producido ningún pensador de altura y que los grandes temas y las acertadas soluciones ofrecidas por los filósofos del siglo XIII habían sido sustituidos por las elucubraciones de los occamistas, que, además de cuestiones baladíes, ni siquiera habían sabido resolverlas acertadamente.

Hoy día la figura de Guillermo de Ockham parece haber sido rehabilitada, y buena

prueba de ello es que exista un progresivo interés hacia él y que sea uno de los pensadores más estudiados y, en general, elogiosamente.

El término crisis, puede tener, de acuerdo con su etimología, un triple significado: 1) acción de distinguir; 2) acción de separar; 3) acción de juzgar, de sentenciar.

El movimiento occamista y muy en especial su creador, Guillermo de Ockham, realizaron muy acertadamente cada una de las tres acciones antes dichas, y en este sentido, totalmente positivo y valioso, sí que puede admitirse que el occamismo fue una crisis de la Escolástica, una afortunada crisis.

En primer lugar, los occamistas intentaron, y en general con éxito, separar dentro del pensamiento escolástico el trigo de la cizaña. Es verdad que el siglo XIII es un siglo portentoso filosóficamente hablando y que, como hemos visto en el tema anterior, con Tomás de Aquino el filosofar llega a cotas sólo igualadas por los más grandes filósofos de la Hélade. Pero también es cierto que en este siglo XIII la Escolástica había llegado a una exagerada sutilidad y al planteamiento de problemas que condujeron a soluciones alambicadas y sin sentido. Pues bien, los occamistas supieron, en la Luna de la Escolástica anterior a ellos, ver la cara brillante y luminosa, pero también, y esta fue su gran labor, ver la otra cara de la Luna, la cara oscura. Esta fue su acción de distinguir.

A continuación, separaron; aceptaron lo que, en su opinión claro está, era aceptable y digno de mantenerse, rechazando lo que debía ser rechazado. Y lo que fue rechazado se sustituyó por concepciones muy fecundas. Valga un sólo ejemplo; los occamistas criticarán negativamente el excesivo abstraccionismo y desprecio de lo experimental de los escolásticos anteriores, y ellos preconizarán la observación y la experimentación, el leer en el libro de la Naturaleza. Fruto de esta actitud será, junto con otras razones, el nacimiento de la ciencia experimental moderna.

Por último, los occamistas fueron implacables jueces de los anteriores filósofos. No les arredraban los nombres ilustres. No se sometían a la autoridad del que había mantenido una teoría para ellos falsa. Con los occamistas, siquiera tímidamente, se inicia lo que después se llamaría en la Ilustración la audacia de la Razón, el que la razón se libere de las cadenas de la autoridad; el que la razón, como dirá Kant, deje de ser niña.

2. PRECURSORES DE GUILLERMO DE OCKHAM