Respuestas

2013-08-12T22:24:56+02:00
Surgen 8 nuevos estados: Lituania, Letonia, Estonia, Finlandia (Repúblicas Bálticas del antiguo Imperio Ruso), Austria, Hungría, Checoslovaquia (centro de Europa) y Yugoslavia (Servia, Croacia, Eslovenia y Dalmacia).

Italia incorpora parte de El Tirol, Istria y Trieste.

Rumania incorpora Besaravia (de Rusia) y Transilvania (de Hungría).

Bulgaria cede a Grecia Macedonia y La Tracia.

El Imperio Turco queda reducido en Europa a la ciudad de Estambul.

Polonia se reconstituye como estado.

En esta época se independiza Irlanda.

Espero Que Te Sirva !!! ;)
Me Faltaron OTROS No Eran 8 Hay MAS: URSS, Finlandia, Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, Hungría, Checoslovaquia, Austria, Yugoslavia, Albania, Turquía, Líbano, Siria, Jordania, Arabia, Yemen, EAU, Iraq, Irán ........... Esto Son !!
2013-08-12T22:25:45+02:00
Desarrollos recientes en evolución y su repercusión para la fe y la teologíaMariano Artigas
Publicado en Scripta Theologica, 32 (2000), pp. 249-273.
IndiceIntroducción
I. El estado actual de las teorías de la evolución
1. El origen del universo
2. El origen de la vida
3. El origen de las especies
4. El origen del hombre
5. La cosmovisión evolucionista
II. Reflexiones filosófico-teológicas
6. La acción divina en el mundo
7. La singularidad humana
IntroducciónEl evolucionismo es, sin duda, la teoría científica que más debates filosóficos y teológicos ha provocado en toda la historia. La bibliografía sobre el tema es amplísima, y es imposible resumirla en poco espacio. Mi intento es más modesto. En la primera parte comentaré brevemente el estado actual de las teorías de la evolución, y en la segunda parte examinaré la relación que existe entre esas teorías y el cristianismo.Cuando hablamos de evolución solemos pensar en Darwin y en su obra El origen de las especies en 1859. Pero antes de Darwin ya habían existido intentos de explicar científicamente la evolución; especial importancia tuvo el de Lamarck quien, en 1809, propuso explicar la evolución mediante la herencia de los caracteres adquiridos. En realidad, las ideas evolucionistas son mucho más antiguas. Hace unos 2.400 años, Aristóteles se refería a quienes negaban la existencia de finalidad en la naturaleza y proponían una explicación que es casi idéntica a la darwinista: la aparente finalidad de las partes del organismo viviente se explicaría porque, entre los diferentes productos de la naturaleza, sólo se conservarían los mejor adaptados. He aquí el argumento tal como Aristóteles lo expone:¿Qué impide que las partes de la naturaleza lleguen a ser también por necesidad, por ejemplo, que los dientes incisivos lleguen a ser por necesidad afilados y aptos para cortar, y los molares planos y útiles para masticar el alimento, puesto que no surgieron así por un fin, sino que fue una coincidencia? La misma pregunta se puede hacer también sobre las otras partes en las que parece haber un fin. Así, cuando tales partes resultaron como si hubieran llegado a ser por un fin, sólo sobrevivieron las que «por casualidad» estaban convenientemente constituidas, mientras que las que no lo estaban perecieron y continúan pereciendo, como los terneros de rostro humano de que hablaba Empédocles1.En el siglo XIX, debido a la influencia de Darwin, el evolucionismo adquirió toda su importancia. Darwin se ocupó, en primer lugar, del origen de las especies, pero posteriormente publicó otra obra sobre el origen del hombre, y se refirió, de paso, al origen de los primeros vivientes: estos dos temas han sido, desde entonces, objeto de muchos estudios. Además, el pensamiento evolucionista se ha extendido al origen del universo y a su posterior evolución. Uniendo la evolución cósmica y la biológica, se obtiene una cosmovisión que abarca toda la historia del universo.A continuación, en los apartados 1 al 4, me referiré al estado actual de las discusiones sobre el origen del universo, de la vida, de las especies, y del hombre. En el apartado 5 examinaré la cosmovisión evolucionista, y después, en los apartados 6 y 7, analizaré sus implicaciones filosóficas y teológicas.I. EL ESTADO ACTUAL DE LAS TEORÍAS DE LA EVOLUCIÓN