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2013-08-11T19:53:18+02:00
En la segunda mitad del siglo XIX, Europa se vio profundamente transformada por dos revoluciones, la industrial y la francesa, que originaron un gran crecimiento demográfico. La tecnología surgida con la revolución industrial permitió que los recursos se independizaran de las catástrofes naturales. Se produjeron mayor cantidad de alimentos y progresó la medicina, cuya consecuencia fue la disminución de la tasa de mortalidad. La gente comenzó a movilizarse con mayor facilidad gracias a los ferrocarriles y a la navegación a vapor. Por esa razón, la gente comenzó a trasladarse hacia lugares que les permitieran obtener trabajo y mejores condiciones de vida. Primero los desplazamientos se produjeron dentro del continente europeo, pero luego se produjo la migración ultramarina, que los llevó a afincarse en otros países no europeos, como Estados Unidos, Canadá, Brasil, Argentina, Australia y Nueva Zelanda.Comenzaron lentamente a abrirse en Argentina las puertas a la inmigración, en 1850, y durante la presidencia de Mitre comenzó a tomar fuerza, para robustecerse aún más durante la presidencia de Sarmiento, quien veía en Europa, la fuente de la civilización y la cultura. El plan de atracción al extranjero incluía la realización de propaganda en Europa. Un gran defensor de la inmigración fue sin dudas Alberdi (1810-1884) quien afirmó, en sus “Bases y puntos de partidas para la organización política de la República Argentina”, en 1852, que “gobernar es poblar”, pero no poblar de cualquier manera, sino con educación, propendiendo al progreso, grandeza y prosperidad de la patria. Se debían firmar tratados con los estados extranjeros favorables para el inmigrante, que debería venir en forma espontánea a trabajar al país. Para ello consideraba prioritario asegurar la tolerancia religiosa.La Constitución de la Nación Argentina sancionada en 1853, disponía una amplia protección al extranjero, ya desde su preámbulo, cuando declaraba que regiría “para nosotros, para nuestra posteridad, y para quienes quieran habitar en el suelo argentino”.El artículo 20 dispone la equiparación de los derechos civiles de argentinos y extranjeros, y el art. 25, establece la obligación del gobierno federal de fomentar la inmigración europea, sin entorpecer con gravámenes a quienes quieren arribar al suelo argentino, con el fin de trabajar y vivir dignamente.En 1855, el Dr. Augusto Brougnes, de origen francés, firmó un contrato con el gobierno provincial correntino, por el cual arribarían a ese destino 1.000 familias campesinas europeas, a quienes se les otorgaría 35 hectáreasde tierra, semillas, harina y animales e instrumentos para el trabajo de la tierra. Esto debía cumplirse en un plazo máximo de diez años.En 1880 fue la etapa de la gran inmigración, donde la escuela adquirirá un rol sumamente importante para la formación de la identidad nacional de los hijos de inmigrantes, que debían integrase a una sociedad que no en todos los casos los recibía con los brazos abiertos.La antigua aristocracia heredera de las tradiciones hispánicas, criticó primero a ingleses y alemanes, para luego dirigirse contra los italianos. El temor surgía de ver a los extranjeros como intrusos capaces de adueñarse de “su” patria. Argentina se había europeizado.Fue precisamente en la década del 80, cuando surgió la decisión de poblar el desierto, acrecentada en las décadas siguientes. En la primera etapa ingresaban 10.000 personas por año, y a principios del siglo XX, 112.000. La mayor parte de los extranjeros provenían del sur de Italia, casi el 50 %, la tercera parte era española y el resto se integraba por franceses, alemanes, rusos y polacos.El poblamiento del desierto no fue en la práctica algo fácil de concretar. La oposición impidió que los inmigrantes recibieran tierras en propiedad, y se convirtieron en peones o arrendatarios, y ante la difícil situación muchos emigraron a las ciudades.En 1898, la cantidad de italianos, era la mitad, en relación a la población argentina.Santa Fe cobró gran aporte migratorio interprovincial. En 1898, arribaron a la provincia, 15.500 cordobeses, 2.000 porteños, 1.000 puntanos, 700 tucumanos y 200 santiagueros, lo que prueba que además de la inmigración había mucha migración interna, buscando lugares favorables para el progreso económico.Los extranjeros venían con un equipaje adicional, constituido por sus propios valores morales y religiosos, que se adaptaron prontamente a las costumbres locales, Los descendientes de los que decidieron quedarse en el país, algo más del 50 %, dieron origen a la clase media.