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2013-08-09T04:07:46+02:00
Como ya señalé en Sanmartín Bastida (2004), en la segunda mitad del siglo XIX se discute prolongadamente en torno a la literatura de recreación histórica. En un momento en que se impone la estética realista y el relato reconstructor del pasado que lleva a cabo la historiografía intenta aspirar a un método científico, los escritores se preguntan por el sentido de ficcionar el ayer, tal cual fue, con la imaginación. H. A. Taine había proclamado la imposibilidad de realizar este intento, y la Historia comenzaba a darse cuenta de sus muchas limitaciones pese a los utópicos intentos de Leopold von Ranke de reflejar el pasado con estricta y escrupulosa minuciosidad. La pasión erudita y el positivismo de archivos ya no pueden aceptar la metodología del historiador J. Michelet, que intentaba recuperar el pasado a través de la intuición. Esto llevará a un proceso que desembocará a finales de siglo en una crisis tanto de la concepción de la ciencia historiográfica como de la mímesis novelística. El callejón sin salida conducirá entonces a una subjetivización de la historiografía, que echará mano de motivos míticos y de la autorreflexión para gestionar su continuidad, mientras que la novela histórica se recreará unívocamente en su función formal.Durante la segunda mitad de esta centuria, en España la existencia de la escritura de ficción histórica se jalona de debates que se centran en la elección entre la exigencia de fidelidad absoluta al pasado, forzada por el positivismo, o una actitud conciliadora con el uso de la intuición para la ficción histórica, que tiene mucho que ver con ese logro romántico de primar la imaginación frente a la imitación (Sanmartín Bastida, 2004).