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2012-04-27T00:16:12+02:00

La historia que se nos muestra, que está basada en hechos reales -aunque habría que investigar cuánto exactamente tiene de real y cuánto de ficción-, está llena de los arquetipos propios de un cine que, aparentando ser social y comprometido, sólo usa estos argumentos superficialmente para producir una película convencional con la que obtener unos amplios beneficios en taquilla. Así, la película querrá aspirar a serlo todo, y en consecuencia no llegará a ser nada. Por una parte nos encontramos con el enfoque periodístico de la historia -y de la Historia-, en el que el protagonista (el reportero estadounidense Thomas Anders, que tiene en su memoria el recuerdo de un amargo pasado en Irak) viaja a Georgia y hará todo lo posible por entregar una información que muestra cómo los osetios prorrusos violan deliberadamente los derechos humanos de la población civil. Todos los hechos acaecidos a lo largo de esta historia girarán entorno a ese fin. Para ello contará con amigos reporteros, totalmente caracterizados como los chicos malos de la profesión periodística, que le irán ayudando en los momentos más desesperados -y por tanto menos esperados-. Se convierte éste, por tanto, en un intento muy pésimo de querer incluir a esta película en el género periodístico. Otras películas, precisamente porque se han mantenido fieles a lo que querían representar, lo han conseguido con mayor o menor fortuna, como Las flores de Harrison, Los gritos del silencio o, incluso, Territorio comanche, la adaptación cinematográfica de la novela de Arturo Pérez Reverte.

No obstante, en esta lucha por mostrar la verdad del conflicto, en un momento en el que el mundo estaba pendiente de las megalómanas celebraciones de los juegos olímpicos de China, no se enfocará la cámara -tanto la que maneja el director como con la que graban los protagonistas- hacia los crímenes que los georgianos hubiesen podido cometer. De la misma forma, los intereses geoestratégicos en esa región (gaseoducto que pasa por Georgia, interés de este país de unirse a la OTAN y a la UE, la hostilidad rusa al escudo antimisiles que los Estados Unidos quieren desplegar) se mencionan totalmente de pasada, como si eso no fuera la clave del asunto. Tampoco el conflicto étnico-cultural entre los osetios y los abjasios contra los georgianos, que son siempre las motivaciones básicas por las que se inicia un conflicto con el fin de ocultar otras, es mencionado en absoluto. Un conflicto que se remonta a la revolución rusa -e incluso a antes- queda resuelto de forma superficial como unas pretensiones separatistas de Osetia del Sur, apoyadas por los rusos.

La objetividad periodística, por lo tanto, brilla por su ausencia. Aunque eso no quita que los personajes sean presentados casi como superperiodistas siempre atentos a cualquier información, siempre  en primera línea de combate para informar de los hechos. Todo ello no impedirá, incluso, que el protagonista se enamore de una guapa nativa (Emmanuelle Chriqui, interpretando a Tatia) que, cómo no, habla también inglés por haber estudiado ciencias políticas en los Estados Unidos. Es digno verla correr y enfrentarse a todos los peligros mientras hace de traductora para los reporteros estadounidenses, prácticamente sin despeinarse y sin dejar de ser muy femenina.

Pero junto al punto de vista periodístico y amoroso hay que añadir un tercero, el de la acción que, cómo no, no podía faltar en un conflicto bélico, y que se convierte en el reclamo principal para la obtención de beneficios en taquilla. Es aquí donde la supuesta honradez de la película desaparece al superditar todos los intereses anteriores mencionados en favor de las escenas de acción, que por su espectacularidad e impacto visual harán que el espectador medio olvide todo lo anterior y se centre en lo que realmente no importa (o, mejor dicho, tal y como se muestra no tiene importancia). Como no podía ser menos, será en los momentos en los que la acción belíca se hace presente, en los que también aparecerán los némesis de los idealizados reporteros: altos mandos y soldados de a pie osetios y rusos harán todo lo posible por evitar que sus crímenes sean desvelados por el idealista Thomas Anders y compañía.

En conclusión, este film debería estar en todos los manuales sobre cómo no rodar una película sobre un conflicto bélico. Si ya de por sí el conflicto entre Rusia y Georgia es confuso (recodemos que a día de hoy muy pocos se ponen de acuerdo sobre quién inició las hostilidades y cuáles fueron sus motivaciones principales), aquellos que supiesen algo de él y vean esta película se encontrarán aún más confundidos; y quienes no supiesen nada se quedarán con esta idea basada en hechos reales -pobres infelices-. Aunque siempre podrán ver el documental War 08.08.08, que ahonda en el conflicto desde el punto de vista ruso, y que cada cual saque sus propias conclusiones.

2012-04-27T00:53:23+02:00

Drama ambientado en la guerra entre Rusia y Georgia, que se focaliza en un periodista estadounidense, su asistente cámara, y un nativo de Georgia, que quedan atrapados en el fuego cruzado.