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2013-06-18T18:43:37+02:00
"La mitad de la población de Guatemala tiene un futuro comprometido, porque tiene deficiencias para aprender, para optar a mejores trabajos y por lo tanto para cerrar el círculo de la pobreza" debido a la desnutrición, dijo a Acan-Efe María Claudia Santizo, oficial de nutrición de Unicef en Guatemala.La experta aseguró que "está científicamente comprobado" que los niños que durante los dos primeros años de su vida no han sido nutridos de forma correcta, sufren "retrasos irreversibles" tanto en su crecimiento físico como en el intelectual.En esas condiciones, señaló Santizo, "es difícil romper el ciclo de la pobreza", y combatir las causas económicas y culturales que provocan la repetición de los patrones que generan la desnutrición en este país centroamericano.Un informe global divulgado este lunes en Dublín por la Unicef con el título de "Mejorando la nutrición infantil", ubica a Guatemala como "el quinto país del mundo con una mayor tasa de prevalencia de desnutrición crónica" entre 2007 y 2011, y el de situación más crítica en América Latina y el Caribe.En el mundo, este país centroamericano, con 48 por ciento de sus niños menores de cinco años padeciendo desnutrición crónica, solo es superado por Burundi y Timor-Leste, ambos con un 58 por ciento; Níger con el 51 por ciento; y Madagascar con el 50 por ciento.Según Santizo, aunque la pobreza es una de las causas de este fenómeno, no es la única ni la más determinante, ya que según las investigaciones realizadas en el país, la desnutrición crónica también afecta a niños de familias de estratos acomodados."En Guatemala hay muchos factores" que contribuyen a la desnutrición infantil, que tienen que ver con la cultura, la educación y los hábitos alimenticios, explicó la funcionaria de Unicef.Alternar la leche materna con otro tipo de bebidas durante los primeros seis meses de vida de los niños, o alimentarlos entre los seis y los ocho meses con atoles (cremas espesas de bajo poder alimenticio) en lugar de papillas nutritivas, se convierten en acciones "fatales" y "condenatorias" para el futuro de los niños.Según las cifras de Unicef, el 20 por ciento de los guatemaltecos más pobres, son padres del 70 por ciento de los niños desnutridos del país; mientras que el 20 por ciento de los más ricos, tienen al 14 por ciento de los menores con el mismo mal.Ello demuestra, de acuerdo con Santizo, que aunque los más pobres son los más afectados, el problema se extiende hacia los más ricos por "cultura y educación".Los planes del Gobierno para combatir ese flagelo, contenidos en la estrategia denominada "Hambre cero", son, según la experta, "correctos" y "adecuados", y de "urgente implementación".Estos planes contemplan la atención médica y nutricional de la madre desde el inicio de su embarazo hasta que el niño haya cumplido dos años, para garantizar un crecimiento normal."El plan es bueno, pero falta dar el paso más importante, que es llevarlo hasta los hogares", es decir, pasar "de la decisión y la voluntad política" a su implementación real.