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2013-06-16T21:50:07+02:00
Juguemos, Nisa mía, 
y cuando el sol dorado 
forme el rosado día
o lo esconda inclinado 
en las hesperias olas, 
hállenos siempre a solas 
en retozos y en juegos. 
Yo, enamorado y ciego, 
te diré: «¡Ay, palomita!», 
y tú con voz blandita 
me dirás: «Pichón mío»; 
y cuando en el exceso 
de mi furor te diga:
«Dame, paloma, un beso», 
tú a mi cuello enredados 
los dos brazos, amiga,
mil y mil delicados
y otros mil has de darme,