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2013-06-18T16:37:32+02:00
La alfalfa, por su calidad como forrajera, su alta productividad y los aportes a la conservación del suelo, es una especie que el productor puede considerar en su planteo productivo.La alfalfa, fue considerada a principios del siglo pasado la mejor especie forrajera, por su alta calidad y elevada producción. En la década del 70, perdió su posición de reina de las forrajeras ante la aparición del pulgón verde y posteriormente el pulgón azul, que destruyeron gran parte de los cultivos. En esa época, el INTA intensificó los trabajos de mejoramiento genético introduciendo materiales resistentes. Hoy, transcurridos 30 años, hay importantes desarrollos genéticos de la alfalfa, que han posibilitado recuperar su reconocimiento popular como forrajera.En este artículo se desarrolla, en forma resumida, los principales aspectos que el productor debe tener en cuenta para decidir la siembra de alfalfa.Esta especie requiere de suelos bien drenados, ya que de no ser así se promueven enfermedades y mala oxigenación de raíces que repercuten en la muerte de plantas y en la disminución del rendimiento de forraje. El suelo debe ser profundo (no menos de 80 cm, aproximadamente) para tener una buena retención de agua y permitir que la profundización de las raíces que la alfalfa puede hacer le permita expresar la excelente resistencia a la sequía que posee. Hay que tratar de elegir un potrero que salga de la rotación agrícola y con buen control de malezas, teniendo en cuenta no haber usado herbicidas que puedan tener efecto residual sobre la alfalfa (por ejemplo, Atrazina).Los potreros difieren en la fertilidad, por lo tanto, el análisis de suelo es un método conveniente para evaluar el nivel de la misma y determinar las necesidades de nutrientes.
El fósforo es un elemento de mayor deficiencia en los suelos de la región. En caso de tener que aplicar algún fertilizante fosforado, es aconsejable incorporarlo en profundidad con la última labor del suelo. El valor promedio del pH en la región es cercano a 6, por lo tanto, no reviste una limitante seria para el cultivo, considerando que el mismo aumenta en la profundidad y no existen elementos tóxicos como hierro o aluminio.

En el mercado existen actualmente un gran número de variedades lo que dificulta su elección. Los cultivares se clasifican por el grado de reposo invernal que poseen y esto se maneja a través de una escala en donde los números más bajos corresponden a los grupos de mayor reposo o latencia invernal. Estos números son, por lo general, la primera entrada que suele hacerse al problema de la elección de un cultivar. No obstante, los factores que llevan a un mayor rédito económico son, principalmente:
* El rendimiento potencial.
* La persistencia o longevidad del cultivo.
* La resistencia a plagas y enfermedades.
Todos estos factores deberán ser tenidos en cuenta a la hora de tomar una decisión y lo más aconsejable es buscar la información local disponible en su agente de extensión más próximo. Sobre la base de resultados locales se presenta una lista simplificada de cultivares recomendados para la zona. Debido a la alta dinámica del mercado y en los cambios de políticas de los semilleros, el productor encontrará que aparecen muchos cultivares nuevos y se dejan de promover otros.