Respuestas

  • jiz
  • Ambicioso
2013-06-13T03:31:00+02:00
El texto divulgativo, en tanto que texto comunicativo, se caracteriza por la puesta en práctica de una estrategia enunciativa y por una finalidad. El divulgador no limita su actividad al mero resumen o descripción del proceso de indagación científica, sino que, por el contrario, enfatiza los productos de la ciencia y subraya su relevancia en la vida cotidiana del público, proponiéndose a sí mismo y su actividad narrativa como el principal potencial del texto divulgativo. El divulgador, en nombre de la legibilidad del texto, discrimina lo pertinente de lo accesorio, abre nuevas incógnitas pero no ya referidas al objeto de la investigación científica, sino cuestiones relativas a la actividad cognoscitiva del lector y a su itinerario a través del texto divulgativo. La práctica divulgativa es actividad eminentemente narrativa narrativa mediante la cual el enunciador reformula el texto científico de referencia e introduce mecanismos de intriga y suspense conducentes a regular las expectativas cognoscitivas de un interlocutor que confía en su efectiva resolución por parte de esa nueva figura intermediaria, la del narrador-divulgador, erigida en el interior del texto.

La actividad de divulgación científica entraña un problema de adaptación o de reformulación del texto científico de referencia e implica, también, la puesta en práctica de recursos retórico-estilísticos destinados a satisfacer las expectativas de los diferentes destinatarios. Algunas de las transformaciones que sufre el texto científico de referencia ponen de manifiesto el carácter y los compromisos del dispositivo divulgador. En el nivel más superficial, el texto divulgativo recurre a procedimientos de expansión y de condensación, mediante los cuales se introducen en el texto reformulado elementos emotivos o referencias a la vida cotidiana del público ­mediante ilustraciones, narraciones, ejemplificaciones, etc.-, los cuales no se hallan presentes en el texto de referencia, o bien se opta por la selección de los aspectos más "pertinentes" ­interesantes, prácticos, cotidianos, etc.- con el fin de asegurar la comprensibilidad del nuevo texto. El divulgador selecciona objetos cognitivos en el interior del texto científico de referencia, estableciendo entre ellos nuevas relaciones de jerarquía y de causalidad. De esta manera el discurso divulgativo organiza su propio universo doxológico, su red de valores, gracias a la cual un discurso enunciado como probable o inseguro ­modalizaciones características de los discursos científicos- pasa a formularse en términos de proposiciones apodícticas, seguras. En el plano discursivo, se sustituyen los procedimientos de desconexión enunciativa ­connotadores de la "objetividad" de los enunciados- por procedimientos de conexión que organizan en torno a la relación pedagógica así instaurada entre el divulgador y su público la pertinencia de los enunciados. Y es que el divulgador, consciente de la volatilidad del interés del público e incapaz de presuponer una competencia receptiva en su interlocutor, suficiente para salvar los escollos que plantea la comprensión del texto científico de referencia, vuelca sobre el establecimiento y el mantenimiento de la propia relación comunicativa su estrategia discursiva.

La divulgación se revela, de esta manera, como un dispositivo perfectamente diferenciado de producción discursiva comprometido con el objetivo de persuadir al público acerca del interés, importancia y utilidad de los temas científicos. Para ello, el discurso divulgativo manipula el perfil del destinatario con el fin de hacerle creer en la excelencia de la ciencia y en la necesidad de la figura "mediadora" que señala al divulgador como sujeto competente y garante de la comprometida accesibilidad al conocimiento científico. Todo un repertorio de manipulaciones pasionales señala las carencias presupuestas y atribuibles al destinatario, en tanto que el divulgador se presenta a sí mismo dispuesto y competente para subsanarlas. Así, según el público sea caracterizado como interesado ­en los avances de la tecnología, en la exploración del planeta o del universo, etc-, inquieto ­por los problemas del medio ambiente, por la salud, etc.- o apasionado ­por las innovaciones en el mundo de la informática, o del "motor", entre otros posibles perfiles-, toda una estrategia de actuaciones discursivas pautarán y balizarán el texto divulgativo con el fin de asegurar la inscripción del destinatario en el texto y satisfacer convenientemente sus expectativas.