Respuestas

2013-05-26T23:32:55+02:00
La experiencia de los profetas indica
una salida a este dilema. En primer lugar, la
experiencia de Oseas, quien está obligado
a casarse con una mujer infiel. Herido
por la infidelidad de su esposa, el
profeta la amenaza, pero enseguida se da
cuenta de que a causa de su amor por
ella, haciéndole daño se está haciendo
daño también a él mismo.
Comprende así que lo que los humanos
experimentan como la ira divina no es
más que la cara exterior del sufrimiento
que Dios tiene al ver su amor rechazado.
El profeta Jeremías continúa en la
misma línea. Ante el rechazo del pueblo a
escuchar las advertencias que tiene que
proclamar en nombre de Dios, Jeremías
 se encuentra dividido en su propia carne
por la oposición entre ambos: «Mis
ojos se deshacen en lágrimas día y noche
sin cesar por la doncella de mi pueblo»
(14,17). Se vuelve, por su dolor interior,
el vínculo entre sus compatriotas y su
Dios.