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2013-05-25T18:10:19+02:00
Sin duda, el origen de la vida en la Tierra es el más desconcertante de todos los misterios de la biología. Se supone que empezó como un “progen”, es decir como una molécula de ADN replicada, encerrada en una especie de bolsa o “microesfera” (algo demasiado simple para ser llamado célula), la cual con el transcurso del tiempo, y a medida que se formaron las enzimas apropiadas, fue mejorando su bioquímica hasta convertirse en algo muy parecido a las algas verde-azuladas que hoy conocemos. Sin embargo, cómo apareció en escena esa suerte de “Adán químico” que inició “el drama de la evolución” es todavía objeto de una discusión que inclina a los científicos por dos teorías principales. O la vida surgió aquí espontáneamente, o bien llegó a nuestro planeta procedente del espacio.        La primera de ambas teorías, que nos habla de fortuitas combinaciones de moléculas orgánicas que tuvieron lugar en los mares primordiales, poniendo el azar de por medio y diciéndonos, por consiguiente, que somos los ganadores (los únicos ganadores según, por ejemplo, el biólogo francés y premio Nobel Jacques Monod que sentenció: “...por fin el hombre sabe que está solo en la indiferente inmensidad del universo del que salió por casualidad.”)  del “premio gordo de la gran  lotería cósmica”, es la  preferida por la mayoría. Pero, a juicio de muchos otros, esto parece ser bastante improbable y, además, un poco impregnado por ese tufillo rancio de aquella antigua creencia medieval sobre el origen espontáneo de la vida  que, ya en el siglo XIX, Louis Pasteur demostró que era falso.        En cambio, la teoría alternativa, la de que la vida llegó aquí desde el espacio exterior, aunque tampoco - hay que decirlo - nos da una acabada respuesta a la cuestión del origen último de la vida, sino que más bien la  pone fuera de nuestro alcance, es, con todo, indudablemente mucho más compatible con los hechos observados, por ejemplo, a través de las técnicas modernas de la radioastronomía.       En efecto, después de los primeros descubrimientos casuales acaecidos a comienzos de 1970, que revelaron que muchos materiales básicos de la vida aparecían en el espacio, los radioastrónomos comenzaron una búsqueda sistemática de composiciones químicas en las gigantescas nubes de polvo interestelar, encontrando a poco no menos de 30 composiciones orgánicas en nuestra Vía Láctea, las cuales, en casi todos los casos, se comprobó que se trataban de moléculas bien conocidas por los bioquímicos, como, por ejemplo, algunas cuya unión produce glicocola (un aminoácido que se presenta frecuentemente como base de la albúmina), o - todavía más asombroso - moléculas de azúcar que son químicamente muy especiales porque forman parte de la complicada molécula hereditaria conocida como ARN, que se encuentra sin excepción en toda la enorme diversidad de seres vivos que habitan la Tierra, cuya función es recoger las instrucciones del código genético del ADN y llevar el mensaje al citoplasma donde desempeña un importante papel en la formación de proteínas.