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2013-05-10T21:31:03+02:00
  • NCR
  • Aspirante
2013-05-10T21:31:20+02:00

El método Ogino
Se le conoce también como método del calendario o del ritmo. Para aplicarlo, es necesario llevar un control estricto sobre el ciclo durante al menos un año y conocer su periodicidad. Es importante que las mujeres lleven un control sobre su período menstrual antes de iniciar relaciones sexuales, para así poder llevar a cabo este método. De ahí que la información sea tan importante en las niñas, para que cuando lleguen a edad reproductiva tengan a la mano herramientas para ser responsables.

Si se tiene un control sobre los días que pasan entre el inicio de una menstruación y otra (es decir, la duración del periodo menstrual), se podrá aplicar este método. Una menstruación normal es de 28 días, pero hay diversos factores que apuran o retardan este ciclo, como la alimentación, el estrés, los productos de belleza y las toxinas en el ambiente.

Una menstruación normal suele oscilar entre los 21 y los 35 días, aunque rara vez se cumple todo el espectro (es decir, que en un año una persona tenga a la vez ciclos de 21 días y de 35; de ser así, lo mejor es consultar con un especialista). Transcurrido el año, para el método Ogino se consideran los periodos más cortos y los más extensos.

Cuando se tienen estos datos, el ciclo más corto y el ciclo más largo, se restan 18 días al más corto y 11 al más largo, y así se encuentra el tiempo de ovulación, donde debe evitarse el coito.

Es decir, que si una mujer tiene, durante un año, ciclos que oscilan entre los 25 y los 30 días, entonces debe evitar tener relaciones que culminen en eyaculación entre los días (25-18) 7 y (30-11) 19 después de que iniciara su última menstruación.

Si su menstruación es de exactamente 28 días, entonces debe abstenerse entre los días 10 y 17, que es cuando la ovulación ocurre y el coito puede resultar en un embarazo.

El método de la temperatura basal
Consiste en llevar a cabo un control minucioso de la temperatura del cuerpo de la mujer. Por la mañana, se debe de medir la temperatura colocando un termómetro debajo de la lengua. Esto debe hacerse todos los días. Durante la ovulación, la temperatura corporal aumenta medio grado. Si colocas los pulgares a los costados del ombligo y la palma bajando hacia la vagina, los dedos se ubicarán por encima de las trompas de Falopio. El costado que esté más caliente es el que está ovulando.

Tres días después del aumento de la temperatura y hasta la venida de la siguiente menstruación, las relaciones sexuales son seguras. Aun así, debe seguirse monitoreando la temperatura corporal, y tenerse en cuenta que hay diversas razones para que esta aumente, entre las que destacan la invasión de un antígeno, o una enfermedad inflamatoria.

Test de ovulación Donnatest
Consiste en la detección de una hormona en la orina que se libera entre 24 y 36 horas antes de la ovulación. Existen mecanismos disponibles para la hogar que permite la evaluación de esta hormona, que al aplicarse en la orina no tienen ninguna consecuencia en la salud. Se puede medir el ciclo menstrual utilizando estos aparatos.

Originalmente fueron diseñados para ayudar a las personas que buscan tener un bebé a encontrar el momento más adecuado para tener relaciones sexuales. Como te indica cuándo una mujer es más propensa para tener un bebé, en consecuencia también te indica cuándo es menos propensa y por lo tanto puede usarse como método anticonceptivo.

Método de lactancia
Éste es un método altamente efectivo pero que conlleva un pequeño inconveniente: ya debes tener un hijo. Las mujeres que están amamantando durante los primero seis meses después del parto producen hormonas que inhiben la menstruación. En consecuencia, no se puede concebir otro bebé. Esto ocurre siempre y cuando el bebé se alimente por lo menos cinco veces al día. De leche materna, desde luego. Si el bebé se alimenta de fórmula u otros alimentos, además de las inmensas desventajas que esto significa para su desarrollo y salud, el efecto de infertilidad posparto se termina.

Método tántrico
El Tantra, además de ofrecer importantes lecciones sobre la práctica sexual —como una apreciación divina del cuerpo— propone una estrategia para evitar la eyaculación y, en consecuencia, impedir la fecundación del óvulo.

La continencia masculina consiste en prácticas asociadas con la meditación que enseñan al hombre a controlar su cuerpo y a tener orgasmos sin eyacular. El principio de esto radica en que el impulso sexual, la mente y la respiración suelen alterarse durante el acto sexual, pero la respiración y la mente pueden ser controlados para regular y prolongar —indefinidamente— el acto sexual.

Una de las cosas más importantes de este método es que depende del hombre, por lo que le permite involucrarse más en los métodos anticonceptivos. Sin embargo, tiene un riesgo: el líquido pre-eyaculatorio sí se vierte, y aunque contiene una minúscula cantidad o a veces ningún esperma, provoca que el método, incluso bien llevado a cabo, no sea completamente efectivo.