Respuestas

2013-04-15T23:06:45+02:00

que la religión formaba parte de cada instante de la vida de un azteca. Las conquistas se hacían en nombre de Huitzilopochi, el dios tutelar mexicano.

La vida estaba regida por un calendario y los diversos dioses presidían cada festividad y cada actividad. Los ascensos sociales eran sancionados mediante una ceremonia religiosa, y la religión influía en las leyes y las costumbres. Cada dios mexica era uno y múltiple, casi siempre con cuatro advocaciones. Además, cada dios era dual en diversos aspectos: bueno y malo, joven y viejo, masculino y femenino, etc., a lo cual se suma que cada aspecto podía llevar también un nombre diferente.

De carácter politeísta, el panteón azteca abarcaba una abundante jerarquía de dioses. Tezcatlipoca era una de las deidades principales y representante del principio de dualidad. Portaba un espejo (su nombre significa espejo humeante), en el que se reflejaban los hechos de la humanidad. Divinidad aérea, representaba el aliento vital y la tempestad y llegó a asociarse posteriormente con la fortuna individual y con el destino de la nación azteca. Pero también tenía poderes destructivos y, como tal, recibía los apodos de Nezahualpilli (jefe hambriento) y Yaotzin (el enemigo). La fiesta más importante consagrada a Tezcatlipoca era el Tóxcatl, que se celebraba en el mes quinto. En esa ocasión se le sacrificaba un joven honrado como representación del dios en la tierra, guarnecido con todos sus atributos, entre ellos un silbato, con el que producía un sonido semejante al del viento nocturno por los caminos.

Considerado como padre de los toltecas, Quetzalcóatl, la serpiente emplumada, aparece enfrentado a Tezcatlipoca quien, según la leyenda, le hizo beber varios tragos de pulque(bebida alcohólica que se obtiene haciendo fermentar el aguamiel o jugo extraído del maguey, una variedad del agave), supuestamente beneficioso para su salud, pero Quetzalcóatl, avergonzado por haber perdido su entereza, se ocultó y finalmente desapareció, prometiendo que volvería. Está relacionado con la enseñanza de las artes y, por tanto, actúa como introductor de la civilización. Sus devotos, para venerarlo, se sacaban sangre de las venas que están debajo de la lengua o detrás de la oreja y untaban con ella la boca de los ídolos. La efusión de sangre sustituía el sacrificio directo. Huitzilopochtli, dios de la guerra, representaba los dardos y lanzas del guerrero, la sabiduría y el poder, símbolos que lo identifican con la serpiente. Pero además su nombre alude al colibrí, precursor del verano, la estación de los relámpagos y la fertilidad. Se le honraba en el décimoquinto mes azteca, en una ceremonia muy semejante al Tóxcatl de Tezcatlipoca, el Panquetzaliztli, en la que el sacerdote atravesaba con una flecha una masa preparada con sangre de personas sacrificadas para tal ocasión.