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2012-04-08T18:58:47+02:00

El otoño de 1872 se caracteriza por los intentos de Ruiz Zorrilla de anclar el régimen en un radicalismo de izquierdas fiel a la monarquía de Don Amadeo, contra la oposición de los más diversos bandos, desde los republicanos a los carlistas. La división política había llegado a su más sorprendente grado de atomización.

El último conflicto se planteó a comienzos de 1873 con motivo del contencioso entre el gobierno y el cuerpo de infantería. Los artilleros se resistían a acatar las órdenes dictadas por el general Hidalgo, a quien se atribuían los fusilamientos de miembros de dicho cuerpo durante la sublevación del cuartel de San Gil en 1866. Ruiz Zorrilla, antimilitarista por antonomasia, trató con excesiva soberbia al "aristocrático" cuerpo de artillería. La ruptura de éste con el gobierno dictó al general el decreto de disolución de dicho cuerpo. El rey dudó largo tiempo antes de decidirse; si firmaba el decreto, se quedaban sin los únicos políticos que todavía le eran fieles.

Finalmente, decidió salir de escena, pensando en ese momento que era lo único que estaba en sus manos. A principios de febrero de 1873, Amadeo I presentaba la abdicación, después de dos años y dos meses de reinado. Su marcha dejaba a los hombres que habían participado en la revolución de 1868 no en un callejón sin salida, pero sí en un callejón con una sola salida por la que hubieron de enfilar incluso quienes no la deseaban.

El 11 de febrero se reunieron el Senado y el Congreso en sesión conjunta, pese a que la Constitución lo prohibía, pero había pasado ya la época de los escrúpulos constitucionales. Había que decidir lo que se iba a hacer. Es famoso el grito de Estanislao Figueras, en el que proclamaba "¡De aquí no saldremos sino con la República o muertos!".

LA REPÚBLICA FEDERALISTA.

La Primera República española fue un período histórico transcurrido desde febrero de 1873 hasta enero de 1874, en el que por primera vez, el Estado Español se organizó mediante la forma de gobierno republicana y formó parte de un proceso y una época más amplia conocidos como el Sexenio Democrático, que abarca desde 1868 a 1874.

El fracaso de la monarquía de Amadeo I, quien renunció de forma irrevocable al trono el 11 de febrero de 1873, abrió el camino a un régimen republicano que habría de durar un año escaso, concretamente once meses, hasta el 3 de enero de 1874.

El régimen republicano supuso que todos los representantes del pueblo fueran elegidos de forma más democrática por medio del sufragio universal masculino, en tanto que el presidente lo era a través de las votaciones del Parlamento. La inestabilidad gubernamental fue su principal característica puesto que en tan corto período de tiempo se sucedieron cuatro presidentes que aportaron seis gobiernos diferentes. La Asamblea Nacional nombró un primer gobierno formado por una coalición de radicales y republicanos presididos por el federal Figueras con el objetivo de salvar el ideario de la Constitución de 1868. Los radicales pretendían una república unitaria, mientras que los republicanos renunciaron a una proclamación inmediata de la República Federal. Se toma entonces la decisión de crear las Cortes Constituyentes para solventarlo.

Los republicanos federales luchaban por implantar la República Federal legalmente, pero los radicales y los intransigentes querían que se llevase a cabo a través de la insurrección. La desilusión y la frustración de la masa federal se manifestaron en el intento de proclamar el Estado Catalán dentro de la República Española. Esta radicalización también se extendió al campo.

El enfrentamiento entre radicales y republicanos federales tuvo lugar cuando los primeros intentaron impedir las Cortes Constituyentes hasta el golpe de estado del general Pavía en enero de 1874.

Durante estos once meses de república se turnaron en la presidencia cuatro presidentes: Figueras, Pi i Maragall, Salmerón y Castelar. Del segundo de ellos, Francisco Pi i Maragall, son las siguientes palabras: "¿Sabéis lo que es la Federación? La solución del gran problema político del siglo. Después de haberse reconocido la autonomía de las naciones, se ha reconocido la autonomía del individuo. Después de reconocida la del individuo se ha visto la necesidad de reconocer en general la autonomía del ser humano, es decir, de todos los seres humanos: del individuo, del pueblo, de la provincia, de la nación, de las naciones. O son autónomos el pueblo y la provincia, o no lo son ni el individuo ni la nación. Si la nación es autónoma, fuerza es que lo sean todas las colectividades sociales, todas las agrupaciones naturales: es decir, el municipio y la provincia.

Hay que desengañarse: en el pacto está el verdadero lazo jurídico de las naciones. Yo defiendo el pacto, primeramente, porque lo lleva consigo la idea federal, que es mi idea política; luego, porque no acierto a descubrir otro medio legítimo de relación entre entidades libres y autónomas; finalmente, porque quiero dar a las nacionalidades, es especial a la española, asiento más firme y seguro... Temer que por el pacto se disgreguen en España las provincias, es abrigar el pensamiento de que permanecen unidas por el solo vínculo de la fuerza".