necesito los deiticos de las siguientes oraciones:

Ese hecho es mucho mas importante de lo que crees.

Aunque no lo parezca, la cosa es muy sencilla.

En aquella epoca, Jose Elizondo actuaba mejor que ahora.

No se resuelve asi. En tales circunstancias, es necesario hacer otra cosa.

En ese sentido, si me gusta la situacion.

Comencemos a analizar la cuestion.

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Respuestas

2013-04-10T02:02:32+02:00
Los Deícticos:

Los Deícticos son las palabras que se interpretan en relación con la situación de comunicación. Los deícticos necesitan que se muestre de algún modo a qué se refieren. Si se usan oralmente, puedes indicar o mirar aquello de lo que estás hablando. Si los empleas por escrito, remiten a algo ya mencionado o por mencionar, y sólo se llenan de contenido al contextualizarse.

Tipos de Deícticos:

Existen tres tipos de deícticos: De persona, de tiempo y de espacio. Deícticos de persona: Pronombres personales, posesivos y demostrativos de primera y segunda persona (singular o plural) Ejemplo: Paula: —Yo soy tu amiga. (Yo, en esta situación, se refiere a Paula, Para saber a quién se refiere tu, es preciso saber a quién le habla Paula). Deícticos de tiempo: Adverbios de tiempo (o frase adverbial) como: ayer, hoy, mañana, pasado mañana, etc. Deícticos de espacio: Adverbios de lugar como: allí, aquí, allá, más cerca, etc.

Cuando un pronombre no se refiere a un elemento de la situación de comunicación , sino a otra palabra mencionada antes en el texto se denomina anáfora. Por ejemplo: Alicia acarició a su gato y salió corriendo por la ventana.

2013-04-10T02:18:31+02:00

En Semiología del CBC se enseña que la ideología del enunciador se puede reconstruir a partir de las huellas que la enunciación deja en el discurso. Que las más importantes de esas huellas son los deícticos, aquellas palabras que no tienen referente fijo (si yo digo “yo”, soy yo, pero si vos decís “yo”, el referente no soy yo, sino vos.)

 

Y que en un discurso político las huellas más importante son la construcción discursiva de un “nosotros”, de un “ustedes” y de un “ellos”. Porque TODO discurso político implica la construcción de un eje nosotros-ustedes-ellos: nosotros, los que compartimos un campo ideológico, ustedes, a quienes hablamos para convencer de entrar a nuestro campo, y ellos.

Ellos, como dicen los lingüistas la “no persona”, aquellos que ni pertenecen al nosotros ni tampoco tienen el potencial de hacerlo. “Ellos” suele referir al enemigo (el Imperialismo, el capital, la oligarquía), o directamente a un Otro, alguien lejano, remoto y diferente.

Esta alambicada introducción quiere servir para comentar las declaraciones de la doctora Carrió (como ya lo hizo Escriba) que estas declaraciones son interesantes, son bien interesantes. Son interesantes ideológicamente.

Porque aquí “los pobres” no forman parte ni del nosotros, ni del ustedes. Son justamente un “ellos”, una tercera persona, una no persona (política).

Nosotros: “clase media urbana” (no invento nada, Carrió misma dijo que “esta fuerza tiene una enorme composición de clase media urbana”).

Ellos: los “hermanos pobres” a los que hay que evangelizar, a los que hay que liberar, a los que se informa que la puerta de la cárcel está abierta.

Ellos son quienes optan por una opción electoral, el peronismo, a la que se le niega toda legitimidad en tanto adversario político (si fuera legítimo, sería un “ustedes”, alguien a quien se habla y se intenta convencer, no un “ellos”.) Es decir, el peronismo sería, no un adversario equivocado pero legítimo, sino una entidad absolutamente vacía de contenido, formada por cínicos en la punta de la pirámide (lo que Carrió suele apelar como “el poder”) y esclavos, sometidos pero enteramente inocentes, en la base (otra vez, los “hermanitos” como díria Jesús.)

Hagamos algo loco. Contrastemos estas formaciones discursivas con un poco de empiria. Vayamos a ver qué es lo que hacen los pobres preguntándole a ellos.

En esta nota, Alejandra Dandan reconstruyó en Página 12 la historia política de varias mujeres, punteras peronistas de Lomas de Zamora.

En el caso de Alicia, hay algo de su historia personal detrás de esa estructura que sostiene. Llegó a la villa en 1978, corrida por la dictadura de su casa en la Villa 21 de Lugano.

Marilú es una de las punteras de Moreno. “Soy mamá de cuatro hijos de 16, 13, 11 y 5 años. Jefa de hogar, es decir único sostén de la casa: terminé criando a los chicos sola, no tengo aporte económico de ninguno de los padres. Nací en Moreno, mi viejo fue político, estuvo en todo lo que sea movimiento del deporte con el campeonato Evita con el famoso Soto, que era concejal o referente político, yo no lo llegué a conocer a mi viejo pero fui llevando la escuela, al principio tenía trabajos comunes, trabajé en negocios, hasta que llegó la política a mí.”

Con el comienzo de la democracia, ella se puso a organizar las copas de leche que empezaban a hacerse en las canchas de fútbol del distrito, cuando los barrios terminaban disputándose el liderazgo político a las trompadas. Con el paso del tiempo, cada década le propuso una forma distinta de moverse. Luego de la primavera alfonsinista, atendió un Centro de Capacitación de un candidato peronista para concejal de Moreno