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2013-04-05T15:34:49+02:00

A partir del siglo XII, la elección de pontífice romano se realiza mediante cónclaves, esto es la reunión del Colegio cardenalicio en los que los purpurados eligen mediante escrutinio secreto al nuevo papa. Conforme a la normatividad eclesiástica actual el cargo de Obispo de Roma queda libre solamente al morir o renunciar válidamente[38] el pontífice en turno, a este periodo donde la Sede Apostólica queda sin titular se le conoce como “Sede Vacante”, por lo que al acontecer esto, se convoca a Cónclave para elegir nuevamente a la cabeza de la Iglesia católica.

Según la dicha Constitución Apostólica, y la normatividad general de la Iglesia, las peculiaridades de la elección pontificia son la siguientes:

Cualquier varón católico puede ser elegido Papa, sin embargo si carece del rango episcopal deberá ser ordenado Obispo inmediatamente tras su elección. La elección se lleva a cabo por el Colegio de Cardenales, los cuales no pueden pasar del número de ciento veinte. Pudiendo ser electores todos los cardenales que no pasen de la edad de ochenta años cumplidos un día antes de la Sede Vacante. La elección se lleva en estricta privacía dentro de la Capilla Sixtina, pudiendo alojarse los cardenales electores en la Domus Sanctae Marthae.[45] Y bajo el juramento del más estricto secreto durante y después del cónclave.[46] Tras cada elección que se lleve a cabo, y para anuncio al pueblo católico que espera, si hay acuerdo, se proclama mediante la fumata blanca, en caso contrario se anuncia con la fumata negra y se prosiguen las votaciones. Una vez elegido al sucesor de san Pedro, se le pide consentimiento. «¿Aceptas tu elección canónica para Sumo Pontífice?», si acepta se le interroga por el nombre que tomará: «¿Cómo quieres ser llamado?», levantándose acta de la aceptación y nombre del nuevo papa. Tras las muestras de respeto de los Cardenales y la acción de gracias a Dios, el nuevo Papa es anunciado por el Cardenal Protodiácono, al pueblo que espera. el papa francisco  Fue elegido el 13 de marzo de 2013 por los miembros del Colegio Cardenalicio, tras la renuncia al cargo de Benedicto XVI, en la quinta votación efectuada durante el segundo día de cónclave.