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2013-04-04T22:31:05+02:00

1. LOS GÉNEROS LITERARIOS
Estudiar la literatura fantástica implica saber qué es un “género
literario”. —Consideraciones generales acerca de los géneros. —Una
teoría contemporánea de los géneros: la de Northrop Frye. —Su teoría de
la literatura. —Sus clasificaciones en géneros. —Crítica de Frye. —Frye y
sus principios estructuralistas. —Balance de los resultados positivos. —
Nota final melancólica.
La expresión “literatura fantástica” se refiere a una variedad de la literatura
o, como se dice corrientemente, a un género literario. El examen de obras literarias
desde el punto de vista de un género es una empresa muy particular. Lo que aquí
intentamos es descubrir una regla que funcione a través de varios textos y nos
permita aplicarles el nombre de “obras fantásticas” y no lo que cada uno de ellos
tiene de específico. Estudiar La piel de zapa desde el punto de vista del género
fantástico no es lo mismo que estudiar este libro en sí mismo, en el conjunto de la
obra balzaciana, o en el de la literatura contemporánea. El concepto de género es,
pues, fundamental para la discusión que iniciaremos. Por tal motivo, es necesario
empezar por aclarar y precisar este concepto, aun cuando un trabajo de esta índole
nos aleje, aparentemente, de lo fantástico en sí.
La idea de género implica ante todo diversas preguntas; felizmente, algunas
de ellas se disipan en cuanto se las formula de manera explícita. He aquí la primera:
¿tenemos el derecho de discutir un género sin haber estudiado (o por lo menos
leído) todas las obras que lo constituyen? El universitario que nos formula esta
pregunta podría agregar que los catálogos de la literatura fantástica comprenden
miles de títulos. De allí, no hay más que un paso hasta la imagen del estudiante
laborioso, sepultado bajo una montaña de libros que deberá leer a razón de tres por
día, perseguido por la idea de que sin cesar se siguen escribiendo nuevos textos y
que sin duda, nunca llegará a absorberlos todos. Pero uno de los primeros rasgos
del método científico consiste en que éste no exige la observación de todas las
instancias de un fenómeno para poder describirlo. Procede más bien por
deducción. De hecho, se señala un número relativamente limitado de ocurrencias,
se extrae de ellas una hipótesis general que se verifica luego en otras obras,
corrigiéndola (o rechazándola). Cualquiera sea el número de fenómenos estudiados Tzvetan Todorov Introducción a la literatura fantástica
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(en este caso, de obras), no estaremos autorizados a deducir de ellos leyes
universales; lo pertinente no es la cantidad de observaciones, sino exclusivamente
la coherencia lógica de la teoría. Como escribe Karl Popper: “Desde un punto de
vista lógico, no tenemos por qué inferir proposiciones universales a partir de
proposiciones singulares, por muchas qué sean, pues toda conclusión así obtenida
siempre podrá resultar falsa: poco importa el número de cisnes blancos que
hayamos podido observar: ello no justifica la conclusión de que todos los cisnes son
blancos (pág. 27)*
. Por el contrario, una hipótesis fundamentada en la observación
de un número restringido de cisnes, pero que nos permitiría afirmar que su
blancura es consecuencia de tal o cual particularidad orgánica, sería perfectamente
legítima. Si de los cisnes volvemos a las novelas, advertimos que esta verdad
científica general se aplica no sólo al estudio de los géneros sino también al de toda
la obra de un escritor, o al de una época, etc.; dejemos, pues, la exhaustividad a los
que se contentan con ella.
El nivel de generalidad en el que se ubica tal o cual género suscita una
segunda pregunta: ¿existen tan solo algunos géneros (épico, poético, dramático) o
muchos más? El número de géneros es ¿finito o infinito? Los formalistas rusos se
inclinaban hacia una solución relativista; Tomachevsky afirmaba que: “Las obras se
distribuyen en clases amplias que, a su vez, se diferencian en tipos y especies.
Desde este punto de vista, al descender por la escala de los géneros, llegaremos de
las clases abstractas a las distinciones históricas concretas (el poema de Byron, el
cuento de Chejov, la novela de Balzac, la oda espiritual, la poesía proletaria) y aun
a las obras particulares (págs. 306-307). Como veremos más adelante, esta frase
suscita, por cierto, más problemas de los que resuelve, pero ya puede aceptarse la
idea de que los géneros existen en niveles de generalidad diferentes y que el
contenido de esta noción se define por el punto de vista que se ha elegido.
El tercer problema pertenece a la estética. Se ha dicho que es inútil hablar de
los géneros (tragedia, comedia, etc.) pues la obra es esencialmente única, singular,
vale por lo que tiene de inimitable, por lo que la distingue de todas las demás y no
por aquello que la vuelve semejante a ellas. Si me gusta La Cartuja de Parma, no es
porque se trate de una novela (género) sino porque es una novela diferente de
todas las demás (obra individual). Esta respuesta connota una actitud romántica
respecto de la materia observada. Desde un punto de vista riguroso, tal posición no
es falsa, sino que, simplemente, está fuera de lugar. Una obra nos puede gustar por
tal o cual razón; sin embargo, no es esto lo que la define como objeto de estudio. El
móvil de una empresa de saber no tiene por qué dictar la forma que ésta habrá de
tomar posteriormente. Por otra parte, no abordaremos aquí el problema estético, no

 

espero que te sirva la tarea............ :)