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2013-03-18T23:32:54+01:00

Los focos “normales” consumen gran cantidad de energía en calentamiento; los focos ahorradores generan menos calor, siendo mucho más eficientes.

 

Aunque los focos incandescentes son los más comunes en la actualidad, cada vez vemos más el uso de los ahorradores o fluorescentes. Estos focos pueden dar la misma posibilidad de iluminación, pero sin el típico calentamiento de las bombillas comunes. La luz es una forma de energía que puede ser liberada por un átomo.

 

Ésta se constituye por pequeñas partículas que son llamadas fotones (“foto” significa luz y “on”, partícula) y resultan la parte básica de luz. Los átomos liberan fotones cuando sus electrones son excitados. La diferencia principal entre los tipos de focos existentes, es el proceso de excitación de los átomos. En un foco incandescente o en una lámpara de gas, como las que antes se usaban, los átomos son excitados por calor y es un proceso muy sencillo, sólo calentar. En las fluorescentes, existe un sistema muy complicado de excitación de átomos.

 

El elemento central en un foco ahorrador es un bulbo hermético de vidrio. Este bulbo en sus paredes está recubierto de un polvo compuesto por fósforo y en su interior hay un poco de mercurio. Tiene un gas inerte que puede ser argón y contiene dos electrodos en cada extremo, conectados a un circuito eléctrico. Todo está contenido a baja presión, es por eso que cuando los rompemos decimos que “estallan”.

 

Ahora, cuando uno prende el foco ahorrador, la corriente fluye por el circuito eléctrico a los electrodos y se hace una migración de electrones generando luz ultravioleta. Lo malo es que este tipo de luz para el ojo humano no es visible y no nos sirve para iluminar.

 

El secreto está en el recubrimiento de fósforo que vuelve a la ultravioleta útil. La ventaja del fósforo es que emite luz cuando se expone a ella y lo que vemos en los focos es lo que refleja el fósforo por los ultravioletas. La tonalidad del foco, es decir “luz blanca” que es más azul o “luz cálida” que es más roja, se le da cambiando la composición de las mezclas del fósforo que lleva en su interior.

 

Un problema que existía en los fluorescentes era el tiempo de encendido. Uno prendía la luz y tenía que esperar hasta tres segundos para que iluminara. Actualmente ya es de manera casi instantánea. Una lámpara ahorradora es seis veces más eficiente que un foco “normal”.

 

 

La Ley de Ohm establece que "la intensidad de la corriente eléctrica que circula por un conductor eléctrico es directamente proporcional a la diferencia de potencial aplicada e inversamente proporcional a la resistencia del mismo", se puede expresar matemáticamente en la siguiente fórmula o ecuación:


donde, empleando unidades del Sistema Internacional de Medidas , tenemos que:

I = Intensidad en amperios (A) V = Diferencia de potencial en voltios (V) R = Resistencia en ohmios (W o Ω).

 

De acuerdo con la “Ley de Ohm”, un ohmio (1 W o Ω) es el valor que posee una resistencia eléctrica cuando al conectarse a un circuito eléctrico de un voltio (1 V) de tensión provoca un flujo o intensidad de corriente de un amperio (1 A).

 

La resistencia eléctrica, por su parte, se identifica con el símbolo o letra (R) y la fórmula general (independientemente del tipo de material de que se trate) para despejar su valor (en su relación con la intensidad y la tensión) derivada de la fórmula general de la Ley de Ohm, es la siguiente:

 

APORTES

 

Como resultado de sus investigaciones, en 1827 Georg Simon Ohm descubrió una de las leyes fundamentales de la corriente eléctrica, que hoy conocemos como “Ley de Ohm”. Esa importante ley postula que  “la corriente que circula por un circuito eléctrico cerrado, es directamente proporcional a la tensión que tiene aplicada, e inversamente proporcional a la resistencia que ofrece a su paso la carga que tiene conectada”.