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¡La mejor respuesta!
2013-03-08T14:53:45+01:00

 

El oso hormiguero y las hormigas   A una cueva de hormigas Vino un oso hormiguero, Extenuado del hambre Y flaco por extremo. La cueva estaba llena, Mas en aquel momento Ni una sola se veía; Todas estaban dentro. El oso se paseaba, Se detenía perplejo, Gruñía, se rascaba, Y se aclaraba el pecho, Hasta que al fin la reina, Gorda y de buen aspecto, Sacó la nariz fuera Para observar el tiempo, Y el oso aprovechando El lance, con respeto, Así dijo á la hormiga Del modo más atento:
2013-03-08T15:44:07+01:00

LA CIGARRA Y LA HORMIGA

Cantando la cigarra
pasó el verano entero,
sin hacer provisiones
allá para el invierno.
Los fríos la obligaron
a guardar el silencio
y acogerse al abrigo
de su estrecho aposento.
Vióse desproveída
del precioso sustento,
sin moscas, sin gusanos,
sin trigo y sin centeno.
Habitaba la hormiga
allí tabique en medio,
y con mil expresiones
de atención y respeto
le dijo: "Doña Hormiga,
pues que en vuestros graneros
sobran las provisiones
para vuestro alimento,
prestad alguna cosa
con que viva este invierno
esta triste cigarra
que, alegre en otro tiempo,
nunca conoció el daño,
nunca supo temerlo.
No dudéis en prestarme,
que fielmente prometo
pagaros con ganancias,
por el nombre que tengo."
La codiciosa hormiga
respondió con denuedo.
ocultando a la espalda
las llaves del granero:
"¡Yo prestar lo que gano
con un trabajo inmenso!
Dime, pues, holgazana:
¿Que has hecho en el buen tiempo?"
"Yo —dijo la cigarra—.
A todo pasajero
cantaba alegremente,
sin cesar ni un momento.
¡Hola! ¿Con que cantabas
cuando yo andaba al remo?
¡Pues ahora que yo como,
baila, pese a tu cuerpo!


Samaniego