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2013-03-05T19:50:03+01:00

El imperativo categórico:

 

A diferencia de los imperativos hipotéticos de las éticas materiales, las exigencias de obrar
moralmente derivadas de una ética formal son categóricas. Una formulación de este
imperativo categórico: «obra sólo según una máxima tal que puedas querer al mismo
tiempo que se convierta en ley universal». Este imperativo no establece ninguna norma
concreta, sino el esquema o forma que ha de tener cualquiera de las normas con las que nos orientamos en nuestra conducta concreta.
Lo anterior es el criterio por el que sabemos qué debemos hacer: ¿Cómo sé que me encuentro ante un deber? ¿Cómo sé que lo que he decidido hacer es lo que debo hacer? Una norma es no deber, es decir, un imperativo categórico, si es universalizable. Si mi decisión pudiera ser una ley universal para todos los seres humanos, no usa a nadie, ni a mí mismo, como un medio y no depende de las consecuencias de mis actos, me encuentro ante un deber.

 

 

La ética del deber:

 

La ética formal no establece lo que hemos de hacer: se limita a señalar cómo debemos actuar siempre, independientemente de cuál sea la acción concreta que nos ocupe. Según Kant, los humanos sólo actuamos moralmente cuando lo hacemos por deber. Define el deber como «la necesidad de una acción por respeto a la ley» (FMC). Esto significa que actuar moralmente supone someternos a una ley, no por la utilidad o satisfacción que su cumplimiento pueda proporcionarnos, sino por el respeto que toda ley merece, porque ese es nuestro deberKant diferencia entre acciones contrarias al deber, acciones según el deber y acciones por deber. Solamente estas últimas poseen valor moral. El político que dice la verdad, actúaconforme al deber, pero no por eso actúa moralmente: puede hacerlo únicamente para ganarvotos, que es lo que le interesa. Según Kant, el político actúa moralmente cuando dice laverdad porque ése es su deber, independientemente de que gane o pierda votos al hacerlo. La acción hecha por deber no es un medio para alcanzar un fin, sino algo que debe ser  hecho por sí mismo.
El valor moral de una acción no depende del fin o propósito a conseguir, sino de la máxima,
móvil o intención que la inspira, siempre que esa intención coincida con el deber: una acción  hecha por deber tiene su valor meramente en el principio de la voluntad (Buena voluntad,  diríamos). Digamos que lo que mueve la decisión y el comportamiento no es un objetivo a  alcanzar sino la norma por lo que lo hacemos: no decimos la verdad porque sea útil o beneficioso o porque Dios lo ordena sino porque debemos hacerlo (es lo que universalmentepodríamos considerar racional, es decir, moral).