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2013-02-12T18:29:22+01:00

Características políticas, sociales y económicas del Antiguo Régimen.
El Antiguo Régimen es el sistema económico, social y político, que se dio en Europa durante la Edad
Moderna, siglos XVI, XVII y XVIII, y que sería sustituido por el nuevo régimen tras el triunfo de las
revoluciones liberales. Se caracterizaba en el plano político por el poder absoluto del Rey (Absolutismo); en
el social por una sociedad estamental marcada por la desigualdad ante la ley, gracias a la existencia de
grupos privilegiados (nobleza) (Sociedad Estamental) y en el económico por las asfixiantes regulaciones
que impedían el pleno funcionamiento del mercado. Esto era especialmente destacado en el caso de la tierra,
el factor productivo básico, que estaba amortizada (no se podía comprar ni vender) en manos de la Iglesia,
los municipios y la nobleza (Economía agraria y dirigida).
En España el Antiguo Régimen se conformó con los Reyes Católicos y con una abundante herencia
medieval, recorrió los siglos XVI, XVII, y XVIII y fue sustituido por el régimen liberal ya en el siglo XIX.
Pasemos ahora a estudiar las características más significativas del Antiguo Régimen en los aspectos
económicos, sociales y políticos.
En lo político los reyes acaparan todo el poder político (ejecutivo, legislativo y judicial). El rey es fuente
de todo poder y última instancia en todo conflicto. Su poder está limitado por las tradiciones como eran las
leyes y privilegios de los reinos y grupos sociales, o la necesidad de contar con la aceptación de sus súbditos
para crear impuestos. Se establece el centralismo y la uniformidad legislativa. Los Reyes Católicos
inauguran la monarquía autoritaria que se continúa a lo largo de todo el siglo XVI y su poder llega a todos
los lugares a través de una compleja burocracia. En el XVII se da la monarquía absoluta donde los reyes
aumentan todavía más su poder al justificar éste como otorgado por Dios (monarquía de origen divino). En el
XVIII el poder real sigue siendo el mismo pero cambia la justificación de ese poder, ya no se utiliza el
argumento religioso, sino los ideales de la razón y de la Ilustración, en España es Carlos III el monarca más
representativo de lo que se ha dado en llamar despotismo ilustrado, el rey controla todo con el objetivo de
buscar la prosperidad y la felicidad de sus súbditos, pero sin preguntarles a ellos, eso queda plasmado en la
famosa frase de Todo para el pueblo pero sin el pueblo.
En lo social se da una sociedad estamental, una herencia medieval, donde hay dos estamentos
privilegiados (nobleza y clero) y un estamento no privilegiado (tercer estado, donde se incluyen el
campesinado y la burguesía). Los privilegiados no pagan impuestos, no tienen las mismas obligaciones que
los campesinos, tienen reservados los empleos públicos, gozan de prestigio social, son los propietarios de
casi todas las tierras y viven de las rentas que les pagan los campesinos por cultivar los campos. Es una
sociedad tremendamente desigual con reducida movilidad.
La Nobleza, jerarquizada desde los “Grandes de España” (aristocracia palaciega) hasta los hidalgos sin
fortuna, tenía una serie de privilegios legales (no pagaban impuestos directos y no eran juzgados por las
mismas leyes que el resto) que establecían una barrera con el resto de la población. Tiene a gala no trabajar.
Durante el XVIII aparece un nuevo tipo de nobleza, la nobleza de toga, cuyos títulos provienen del éxito
que en actividades económicas, políticas, administrativas o militares (como por ejemplo José Moñino, conde
de Floridablanca).
El Clero estaba compuesto por las altas jerarquías eclesiásticas (emparentados con la alta nobleza); que
contrastan con un bajo clero, con recursos mucho más modestos; pero con privilegios legales parecidos a la
nobleza. Su influencia política se verá mermada por las posiciones regalistas de los Borbones.
El Estado Llano o tercer estado. Forma por el grueso de la población, estaba sometido al pago de
tributos. Dentro de este se detecta una gran heterogeneidad. Dentro de él está el campesinado inculto y
analfabeto, fuertemente tradicionalista, adoctrinado por la Iglesia y reticente a cualquier idea de cambio.