Respuestas

2013-01-16T20:11:37+01:00

La familia Durrell viaja a Corfú y esta experiencia es contada por el menor de la familia, el pequeño Gerald. Por supuesto lo cuenta muchos años después, espoleado por familiares y amigos y acuciado por la necesidad económica a la que le abocó su interés naturalista. Gerald Durrell fue un famoso zoólogo. Desde que nació, como se demuestra en este libro, apasionado por los animales. No tenia formación académica, no de forma oficial (al parecer toda la familia era bastante autodidacta), y trabajó en zoos, en lo que más le gustaba, en las ocupaciones más humildes. Su visión, premonitoria acerca de lo que debería ser un zoo: un lugar donde primasen los intereses de los animales, donde se protegieran las especies en peligro de extinción y donde se alentase la reproducción en cautividad para perpetuar las especies, le enfrento a los gerifaltes, quienes le condenaron al ostracismo. Pero no se rindió, sufragando su particular sueño como pudo, acabó fundando el zoo de Jersey, primero en adoptar ese concepto nuevo de zoo.

el libro presenta un retrato de su familia, los peculiares lugareños, un ramillete de extravagantes personajes (la mayoría artistas, amigos o conocidos de su hermano Larry, el conocido escritor Lawrence Durrell, autor del cuarteto de Alejandría y aspirante al Nobel de literatura), y muchos animales, de todos los tamños, que el pequeño Gerry, atrapaba o estudiaba. El retrato está elaborado desde la perspectiva de un niño de diez a doce años y resulta desternillante en ocasiones.
Para presentar la familia nada mejor que sus propias palabras.

En el texto que sigue he intentado dibujar un retrato de mi familia preciso y ajustado a la realidad; aparecen tal y como yo los veía. Para explicar, empero, algunos de sus rasgos más curiosos, debó señalar que cuando fuimos a Corfú todos éramos aún bastante jóvenes: Larry, el mayor, tenia veintitrés años; Leslie, diecinueve; Margo, dieciocho; y yo, el benjamín, me hallaba en la tierna e impresionable edad de los diez años. De la de mi madre no hemos estado nunca muy seguros, por la sencilla razón de que no recuerda su fecha de nacimiento; todo lo que sé decir es que era lo bastante mayor como para tener cuatro hijos. Mi madre también insiste en que explique que es viuda, porque, según su sagaz observación, nunca se sabe lo que puede pensar la gente.
La personalidad que se deja ver de la madre me ha gustado mucho. Se puede intuir una sensibilidad especial en animar las habilidades de sus vástagos, en especial, la protección y apoyo a la afición del autor por los animales.
A juicio de la familia el pequeño Gerald se educaba salvaje, así que se empeñaron en proporcionarle maestros, en su mayoría amigos de su hermano Larry. El primero fue George, un amigo escritor. El mismo que había animado a Larry a visitar Corfú. Este pronto se dio cuenta que el pequeño Gerald solo era capaz de asimilar cosas si estas se encontraban sazonadas de zoología. Para muestra un botón.

De ese modo me familiaricé con algunos datos históricos que nadie, que yo sepa, había registrado hasta entonces. Sin aliento, lección a lección, seguí el avance de Aníbal a través de los Alpes. El motivo que le impelía a intentar tamaña proeza, y lo que pretendiese hacer al otro lado, eran detalles que apenas me inquietaban. No, mi interés por lo que en mi opinión había sido una expedición muy mal planeada radicaba en el hecho de que yo me sabía el nombre de todos y cada uno de los elefantes. Sabía también que por nombramiento especial de Aníbal uno de sus hombres se encargaba, no solo de alimentar y cuidar a los elefantes, sino de ponerles botellas de agua caliente cuando hacía más frio. Este interesante hecho parece haber escapado a la atención de casi todos los historiadores serios. Otra cosa que la mayoría de los libros de historia no parecen mencionar nunca es que las primeras palabras de Colón al poner pie en América fueron: <<¡Atiza, mirad… un jaguar!>>.
Y es muy buena también la parte en que estudia el enfrentamiento naval entre Inglaterra y Francia, y como a Nelson le avisan unas gaviotas (incluso menciona el tipo de gaviota), de la proximidad de la escuadra francesa, y como cuida sus huevos de ave tranquilamente ante la proximidad de la batalla (llenando así, de tranquilidad y fe en la victoria el ánimo de su tropa), teniendo la precaución de dejarlos a buen recaudo en su último aliento, antes de morir en acto de servicio.
Todo un personaje este Gerald Durrell. Para colmo, los hermanos Durrell eran indios, de padres indios, aunque de ascendencia británica. Encima en “El legado de la pérdida”, Sai encuentra a Gerald Durrell entre las estanterías de la biblioteca.
También estaban James Herriot, aquel veterano tan gracioso, Gerald Durrell, Sam Pig y Ann Pig, el osito Paddington y Scratchkin Patchkin, que vivía como una hoja en el manzano.
¿Puede alguien seguir dudando que una fuerza oculta y poderosa mece mi cama? ¡Es imposible tanta casualidad! Resulta inquietante comprender de repente, que todos los caminos no llevan a Roma, sino a la India.

¡La mejor respuesta!
2013-01-16T21:12:25+01:00

El mes de julio se acabó y a la familia Durrell no le gustaba nada el clima que se respiraba en Inglaterra. Estuvieron hablando sobre que solución le podían poner a esto, y llegaron a la conclusión de que lo mejor seria trasladarse a otro lugar, un lugar como Grecia.

 

Capítulo 1: La isla insospechada

Cogieron el coche y comenzaron con el viaje, y en uno de estos momentos se encontraron con Roger, el perro.

Estaban mirando donde acampar y parar a dormir. Se pararon en la pensión Suisse. El hotel por fuera estaba muy bien y dentro les atendieron estupendamente, pero hubo un accidente con Margo en el baño al poder contagiarse del tifus. El hostal estaba situado en la carretera de un cementerio. Se fuero a buscar otra casa, porque aquí no había servicio sanitario. Salieron con el señor Beder, el guía del hotel, pero no vieron ninguna casa en condiciones y volvieron al hotel. Al día siguiente quisieron coger un taxi pero no les entendían muy bien y un hombre les quiso llevar. Spiro nos llevó hasta una villa que parecía estar muy bien, además tenia baño.

Capítulo 2: La villa color fresa

La villa era preciosa, como si volvieran a estar en casa. Spiro se encargo de todo porque allí era muy conocido. En el jardín de la casa, Gerry, se familiarizó con una familia de tijeretas que le encantaban, un montón de bichitos encantadores. También hizo amistad con unas campesinas de la isla.

Capítulo 3: El hombre de las Cetonias

Gerry salió con Roger a dar un paseo y se encontró con Agathi la abuela de 70 años y estuvieron cantando un buen rato. Paseando se encontró con el Hombre de las Cetonias que le vendió una tortuga. Se la llevó a casa y después de familiarizarse con ella se escapó porque la puerta estaba abierta, fueron en su búsqueda y la encontraron en un pozo, estaba muerta. Al día siguiente el Hombre de las Cetonias le dio una palomo que poco después tuvo 2 huevos. La palomo no estaba muy contenta con la ésta familia.

 

Capítulo 4: Media fanega de sabiduría

La madre decía que Gerry necesitaba procurase alguna instrucción porque estaba muy nervioso. Vino George, un amigo de Larry, a darle un poco de matemáticas y Francés. Primero empezaron en casa con unos mapas y a señalar puntos determinados. Pocos días después, ya iban por la villa viendo y estudiando animales y fueron a parar a un lago donde se bañaban y donde encontraron muchas especies marinas.

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Capítulo 5: Un tesoro de arañas

Gerry y Roger fueron a escalar una colina, al cabo del rato estaban cansadísimos y hambrientos y tenían que buscar un sitio donde comer. Optaron por ir a casa de Yani el pastor. Bajaron y les ofrecieron vino y tostadas. También le enseño un antídoto de escorpión que servía para las picaduras. Se hizo tarde y se fueron y paseando vio un nido muy raro y bajó a buscar a George para que le explicara y con él estaba Teodoro, un amigo, se lo explicó y se fue con él para ver que era, en ese nido habitaban unas arañas muy peculiares.

 

 

 

Capítulo 6: La dulce primavera

Gerry seguía yendo con Teodoro a tomar el té y le enseñó su casa, era impresionante. La primavera empezó y con ella Larry ha hacer dieta, pero era inútil, a Margo la primavera no le sentaba muy bien. Era el tiempo de ir a la playa y a salir por los olivares. Conoció a un joven turco. Spiro y Gerry sabían que se citaba con ese turco y Spiro se lo dijo a su mare. El turco se presentó a la madre y les invitó a ir al cine y a cenar. Llegaron a la una y no les gusto nada, menos mal que solo estaba de vacaciones y no lo volvería a ver más. En cambio a Leslie si que le gustaba la primavera. Gerry y Leslie salían con la escopeta a cazar tórtolas.

 

Larry invitó a 7 u 8 amigos a la villa y a la madre no le pareció muy bien, porque el sito era pequeño y no le había avisado. Miraban como solucionarlo. Larry propuso la idea de mudarse a otra casa pero la lovie renuncio