COPLETA ESTE CUENTO POR FAVOR!

Había una vez una niña que se llamaba Marta. Marta tenía cinco años y ojos _____________________.
A ella le gustaba ponerse ______________________, llevar el pelo muy _____________________ y
________________________. Pero sus padres le ____________________ , le ponían _____________,
le regalaban _______________________ para jugar. A Marta le gustaban las historias de
________________________ . Pero su madre sólo quería contarle cuentos de ____________________
y _________________, porque eran los que a ella le__________________________________ .

Un día, su madre leía en voz alta “La Cenicienta”:
“…Su madrina la tocó con su varita y, al punto, su vestido roto se convirtió en un traje de
seda, oro y piedras preciosas y en seguida le dio un par de zapatitos de cristal.”

Entonces, la madre exclamó:
-¡ ____________________________…! ¡Qué idea tan maravillosa!
Su madre fue al taller de un fabricante de ________________________ . Le explicó lo que deseaba y
aquel señor comenzó a hacer dibujos. Al cabo de un rato, la madre dijo:
-¡ _________________ ¡
El día de su cumpleaños, Marta____________________________________________
__________________________________________________________________________________.
Y a partir de ese momento, por ________________________________, la niña ya no pudo
____________________ ; ya no pudo ________________________ , ni _____________________
.
Por eso, Marta estaba ____________________________. Pero sus padres estaban, en cambio, muy
contentos, porque,_________________________, se movía, ______________________
caminaba______________ y llevaba ____________________________________________.

Algunas personas que venían a visitar a la familia decían:
- ¡Qué niña tan ________________ ¡ Sin embargo, otros pensaban:
- ¡Pobrecita, _______________________________________________________________ .
Marta __________________________ en el salón con __________________________ y no paraba de
____________________________________________________, como peces en una pecera. Y cada
noche, cuando se encendían las estrellas en el cielo, soñaba con
___________________________________________ por culpa de _______________________
___________________________________________________________ .
Soñaba que rompía los ____________________________ y corría _______________
______________ y ____________________________. Pero con las luces del día, Marta era incapaz de
hacer algo que
___________________________________________________________________________________
.
Tuvo que pasar el tiempo. ¡Mucho tiempo! Y con el paso del tiempo,
___________________________________________________________________________________________________
___________________________________________________________________________________________________
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Y así fue como Marta, al fin, se sintió feliz, y lo que es mejor, se sintió libre, como los dedos de sus
pies descalzos, libre y feliz como el mayor de los sueños.

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Respuestas

2013-01-09T16:35:25+01:00

Había una vez una niña que se llamaba Marta. Marta tenía cinco años y ojos azules. 
A ella le gustaba ponerse lazos, llevar el pelo muy bien peinado y en una larga trenza. Pero sus padres le obligaban a llevar el pelo suelto o le ponían una diadema, 
le regalaban muñecas para jugar. A Marta le gustaban las historias de miedo . Pero su madre sólo quería contarle cuentos de princesas
y sirenas , porque eran los que a ella le gustaban. 

Un día, su madre leía en voz alta “La Cenicienta”: 
“…Su madrina la tocó con su varita y, al punto, su vestido roto se convirtió en un traje de 
seda, oro y piedras preciosas y en seguida le dio un par de zapatitos de cristal.” 

Entonces, la madre exclamó: 
-¡ Y si…! ¡Qué idea tan maravillosa! 
Su madre fue al taller de un fabricante de vestidos . Le explicó lo que deseaba y 
aquel señor comenzó a hacer dibujos. Al cabo de un rato, la madre dijo: 
-¡ ESTE ES ¡ 
El día de su cumpleaños, Marta abrio su regalo y vio ese horrible vestido tan recargado de priedar y flores y no le gusto nada. 
Y a partir de ese momento, por mucho que protesto , la niña ya no pudo 
llevar otra cosa que no fuese ese horrible vestido u otros parecidos ; ya no pudo volver a correr ni jugar , ni.
Por eso, Marta estabamuy triste. Pero sus padres estaban, en cambio, muy 
contentos, porque,les gustaban mucho esos vestidos, se movía, con mucha elegancia 
caminabacomo una princesa,segun sus padres y llevaba unos zapatos de cristal que tampoco le gustaban.

Algunas personas que venían a visitar a la familia decían: 
- ¡Qué niña tan guapa y bien vestida ¡ Sin embargo, otros pensaban: 
- ¡Pobrecita,que vestido le hacen llevar!Seguro queno es feliz . 
Marta estaba en el salón con su osito de peluche y no paraba de 
llorar,se sentia como los peces de una pecera. Y cada 
noche, cuando se encendían las estrellas en el cielo, soñaba con 
escaparse de casa y irse a vivir al bosque con las hadas por culpa de sus padre, la pobre ya no aguantaba mas.
Soñaba que rompía los vestidos y corría descalza
 y feliz. Pero con las luces del día, Marta era incapaz de 
hacer algo que cambiaria su vida,tenia miedo
Tuvo que pasar el tiempo. ¡Mucho tiempo! Y con el paso del tiempo, a los seis años y medio marta llorava en su habitacioón cuando un hada aparecio y le dio un mapa, un mapa para llegar a su nueva casa.
Y así fue como Marta, al fin, se sintió feliz, y lo que es mejor, se sintió libre, como los dedos de sus 
pies descalzos, libre y feliz como el mayor de los sueños.