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2012-12-13T02:15:26+01:00

ola veras no te entiendo muy bien pero creo que quieres saber sobre el tratado de ecuador con chile verda bueno si es eso te servira esto La primera Reunión del Consejo de Asociación Chile-Ecuador fue el escenario elegido por los cancilleres Alfredo Moreno y Ricardo Patiño para ratificar el carácter limítrofe que Chile y Ecuador otorgan a los tratados de 1952 y 1954 también suscritos por Perú.

La declaración conjunta suscrita este lunes apunta a "la plena coincidencia respecto de la vigencia, alcances y contenidos de la Declaración sobre Zona Marítima de 1952 y el Convenio sobre Zona Especial Fronteriza Marítima de 1954".

En ese sentido, agrega el documento, "valoran la Carta Náutica IOA42, aprobada por Ecuador en julio de 2010 y depositada en las Naciones Unidas, la cual refleja la delimitación marítima vigente en virtud de dichos tratados".

De esta forma, Ecuador reafirma una vez más la plena vigencia de estos tratados como limítrofes, interpretación, que para el caso de Quito, es compartida por Perú.

Sin embargo, Lima considera que, en el caso de Chile, los pactos de 1952 y 1954 son sólo acuerdos pesqueros.

2012-12-13T06:57:38+01:00

Desde la presentación de la demanda peruana ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya, se ha comenzado a escribir sobre los alcances reales de los acuerdos de 1952 y 1954 de los dos países involucrados en el tema fronterizo, interviniendo inclusive el Ecuador cuya postura ambivalente parecía estar por un momento al lado del Perú y luego a favor de Chile.

Para el Perú los tratados son sólo de índole pesquera y manifiestan un carácter exclusivo de defensa económica, que no prefiguran ninguna delimitación marítima entre Chile y el Perú. Para Chile en cambio, los dos acuerdos son y constituyen una frontera marítima y se encuentran vigentes para ambas partes. Esta situación definitivamente contrapuesta con la otra, ha dado nacimiento a un debate que a veces se ha tornado en patriotero, sobre la base de conflictos pasados y, muy por el contrario, en vez de consolidar posiciones jurídicas y especialmente de la naturaleza de los pactos, sólo se han prestado a enumerar derechos en torno a la jurisprudencia y doctrina actual, como si recién el Perú con su demanda ante la CIJ, hubiese iniciado el diferendo cuando éste viene de mucho más atrás.

Teitelboim además sostiene que esta interpretación es en base a:

a) La aplicación misma del Convenio que se ha limitado estrictamente al derecho de pesca y caza, sin invocar en ningún momento la soberanía sobre el mar territorial. b) Que dichas disposiciones se dictaron en función de la preservación de las riquezas marítimas. c) La declaración de soberanía de 200 millas se hizo sólo con el objeto de asegurar la defensa y el control de la pesca y que ése ha sido el criterio con que los convenios de 1952, han sido entendidos y aplicados durante más de 10 años y que ésta fue la interpretación expresamente aceptada.

Los especialistas chilenos Oswaldo Quintero, Sergio Basualto y Sergio Avilés, escribieron en el Nº 10 de “La Gaceta Pesquera de Chile” (Enero-febrero de 1964) sobre la Declaración de Santiago que “El status existente en los tres países representa, pues, un derecho que no puede ser alterado por ninguna discusión jurídica pura o filosófica, en el terreno de las especulaciones basadas en añejas teorías sobre el mar territorial”.

Finalmente, Manuel Rodríguez Cuadros nos recuerda en su nuevo texto “La Soberanía Marítima del Perú” el motivo de la convocatoria a la Conferencia de 1952: “El gobierno de Chile ha convocado a esta reunión de los países americanos del sur del Pacífico, a fin de considerar los problemas relacionados con la producción natural de sus mares y, en especial, con la protección, caza e industrialización de la ballena, fundamentalmente ligados a la situación alimenticia, no solo de nuestros pueblos sino de una gran parte de la humanidad”. Como todo acto internacional, éste pues es especifico, y en él, no hay ninguna perspectiva a deslindar los asuntos de límites.

Estoy seguro que todos los argumentos esbozados en este breve estudio deben de acompañar a la Memoria y a la Réplica presentada por Perú ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya, el equipo que ha sido elegido para este propósito debe de continuar no importando el cambio de gobierno, porque cuando todo esto se haga público, veremos la prolijidad de nuestra Cancillería tal como sucedió en otros arbitrajes y en obras jurídicas donde se plasmaron los derechos del Perú.