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2012-11-23T19:45:33+01:00

Antes de que se disolviese el Congreso de Viena, el zar Alejandro I realizó una particular propuesta, la de crear una Santa Alianza con el fin de garantizar el mantenimiento del orden absolutista y reprimir cualquier intento de alterar la situación política de la Europa de la Restauración. Fue la Santa Alianza un acuerdo entre Rusia, Austria y Prusia (posteriormente se le sumarían también Francia y España), pero será transformada en realidad práctica por el ministro austriaco Metternich, naciendo el llamado " sistema Metternich ",es decir la posibilidad de poder intervenir militarmente en cualquier país contra movimientos liberales y revolucionarios.

La derrota de Napoleón fue entendida por los mandatarios europeos como la derrota de la Revolución Francesa. Manteniendo este postulado como base, se pretendió que la derrota de Napoleón no tuviera como consecuencia la mera repartición del mapa europeo, sino la recomposición del Antiguo Régimen y la eliminación de los principios ideológicos ilustrados que, a juicio de los vencedores, habían producido el fenómeno revolucionario.

Todo aquello que combatieron los ilustrados del siglo XVIII vuelve a ser la ideología oficial: Se opone a la noción ilustrada de progreso la de tradición; a la de tolerancia, la supremacía de la autoridad; a la razón como principio organizador de la vida, el espiritualismo.... todo responde a una idea muy vieja: LA ALIANZA ENTRE EL TRONO Y EL ALTAR.

Los principios políticos concretos que emanan de estos planteamientos (y que Gran Bretaña, más interesada en temas comerciales desdeña) son:
Legitimidad: Tienen acceso al poder aquellos a los que Dios, por medio de la herencia, ha elegido. No importa que el gobernante no tenga la misma nacionalidad que sus súbditos, lo que importa es que sea legítimo.
Absolutismo. Al obtener el monarca su poder de Dios, no debe someterse al control de los hombres. Por tanto, es rechazada la idea de una Constitución. En todo caso, el Rey podía conceder a sus súbditos una "Carta Otorgada", un documento por el cual el Rey se compromete por su gusto, a gobernar a sus súbditos de una forma determinada (eso fue lo que hizo, p. ej., Luix XVIII al asumir el trono de Francia). Las Cartas Otorgadas, además de ser muy restrictivas en cuanto a derechos y representatividad, no deben de ser confundidas con una Constitución, ya que de entrada no se reconoce el principio de soberanía nacional.
Equilibrio: Es un principio de inspiración británica. Sostiene que ningún país europeo debe destacar por encima de los demás. Esto tiene una doble lectura: se evitan conflictos en Europa y, por otra parte, Inglaterra queda como árbitro de la situación al poder inclinar la balanza a favor de uno u otro.
Intervencionismo: Las potencias se comprometen a intervenir en aquellos territorios que, perteneciendo a otra potencia, sufrieran movimientos populares que pusieran en cuestión los otros principios señalados. Esto conduce a un sistema de alizanzas y foros de discusión, los congresos, que analizaremos más adelante.